Hoy recordaré

Devocionales

Hermoso canto


¿Alguna vez has despertado con una canción que sigue dando vueltas y vueltas en tu cabeza? A mí me pasa seguido. Hace poco escuché a nuestro pastor, Robert Morris, decir que cree que cuando esto sucede, las canciones son declaraciones que Dios pone en nuestro corazón durante la noche. Algo que Él desea cantar sobre nosotros a lo largo de todo el día. Cuando escuché eso, tengo que admitirlo, estaba medio escéptica. Pero después pensé: «Este señor ha tenido la razón en muchas otras cosas. ¿Será que en esta ocasión también tiene la razón?» En consecuencia, decidí ponerlo a prueba, y ver qué canción sonaba en mi cabeza al despertar el siguiente día. 


Al siguiente día de haber dispuesto mi corazón para escuchar su canción sobre mí, desperté cantando una canción en inglés que me agrada en gran manera, me llamó mucho la atención cuando escuché lo que decía. Pero aun así, no la había aprendido, pues no me es fácil aprender la letra de canciones como a otras personas. Esa mañana, en cambio, desperté cantando el coro de esta canción, ¡y me sorprendió recordar la letra! Para el colmo de mi sorpresa, durante mi tiempo a solas con mi Padre Celestial, la primera canción que sonó en la música que oigo durante este tiempo... ¿cuál crees que era? ¡¡¡Sí!!! ¡La misma que estaba tarareando! ¡No lo podía creer! ¡Era la misma canción que había escuchado en mi cabeza durante toda la mañana! 


En ese momento entendí que mi Padre me recordaba cuánto me ama, que su gracia me alcanzó y su plenitud está en mí. Cuánto desea que cada día lo conozca más por medio de su Palabra, oración y vivir muriendo a mí misma para que sea Él quien se manifieste. Parecería contradictorio, pero es la verdadera manera de vivir. Me recordaba que me habita, que está constantemente conmigo, que no me abandona pues es fiel a lo que prometió. Que su propósito me guía cada día, y que me ha bendecido con toda bendición espiritual. Me hacía recordar que Él canta sobre mí. Puedo percibir en mi alma y espíritu que mi ser está inundado de su misericordia, amor, paz y fortaleza. Y canto... canto... canto... su Palabra ¡junto con Él! ¡Totalmente para Él! ¡Cantemos al Rey!