Creemos en Jesús: El Profeta

Devocionales

Requisitos de los profetas del Antiguo Testamento: Deuteronomio 18: 17-22


Cuando la mayoría de la gente escucha la palabra "profeta," tiende a pensar en alguien que hace predicciones acerca del futuro. Incluso esto creen la mayoría de los cristianos. Pero, aunque es verdad que los profetas bíblicos a veces predecían el futuro, ese no era el propósito principal de su ministerio. Fundamentalmente, los profetas de Dios eran sus embajadores. Su trabajo era explicar los pactos de Dios, y animar a su pueblo a serle fiel. Y eso también fue central en el trabajo profético de Jesús.


Continuando con esta comprensión de lo que hicieron los profetas, definiremos el profeta como: El embajador del pacto de Dios, que proclama y aplica la Palabra de Dios, especialmente para advertir del juicio contra el pecado, y para fomentar el tipo de servicio leal a Dios que lleva a sus bendiciones.


Cuando los cristianos pensamos acerca de Jesús como nuestro profeta, es importante recordar que él no fue el primer profeta que sirvió a Dios y a su pacto. A lo largo de la historia bíblica hubo cientos de profetas del Señor. No fueron iguales a Jesús en poder o autoridad. Pero su servicio a Dios presagió todas las formas en las que Jesús desarrolló su oficio en el reino. Así que, si queremos entender lo que Jesús hizo como profeta, nos ayudará comenzar por los profetas que vinieron antes de él. 


Los profetas del Antiguo Testamento eran embajadores o emisarios de los pactos de Dios. En sus pactos, Dios se reveló a sí mismo como el gran emperador de su pueblo, y sus profetas sirvieron como emisarios o mensajeros autorizados de su corte real en el cielo. Llevaron la palabra de Dios al pueblo de Israel y a varias naciones más, y les exhortaron a ser fieles a Dios como su rey. 


Por supuesto, muchas de las naciones alrededor de Israel también tenían sus propios profetas que eran semejantes a los verdaderos profetas de Dios de manera superficial. Pero estos falsos profetas usaban trucos, supersticiones y poderes demoníacos para representar a sus dioses falsos.


En un mundo donde había muchos falsos profetas, era muy importante que los israelitas pudieran distinguir a los verdaderos profetas de Dios de los falsos profetas. Por esta razón, el Antiguo Testamento puso varios requisitos para los verdaderos profetas de Dios. 


Estos requisitos están mencionados en Deuteronomio 18:17 al 22.


En este pasaje podemos ver por lo menos cuatro requisitos de los verdaderos profetas de Dios. Tal como Moisés enseñó aquí, los verdaderos profetas fueron llamados por Dios. Les fue dada la palabra de Dios para decírsela a la gente. Demostraron su lealtad a Dios al hablar en su nombre de acuerdo a sus mandamientos. Y la autenticidad de su ministerio fue demostrada por el cumplimiento de su mensaje.


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