Ajetreo Santo: Abrazar una vida de trabajo duro y buen descanso

Devocional

En nuestra casa, el ajetreo no es una palabra tenebrosa. Es lo que yo hago.


Cuando buscamos la definición de ajetreo en el diccionario, significa: trabajar con apremio o urgencia. ¿No te recuerda Colosences 3:23? "Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo" (NVI). Cuando me siento culpable por trabajar tanto y trato de seguir modelos de descanso y cuidado del alma que parecen ser populares en el momento, me encuentro muy inclinada a la pereza. Cuando me desvío al otro lado y trabajo sin detenerme, siguiendo la definición que el mundo da al ajetreo, encuentro que estoy luchando y agotada. 


En ambos casos, termino sintiéndome miserable.


Le servimos a un Dios quien creó la tierra y todo lo que hay en ella de la nada en seis días. Dios nosdio un modelo de trabajo—enérgico, creativo, trabajo duro seguido de descanso. A medida que oro acerca de cómo este modelo encaja en el concepto del ajetreo moderno, Dios me ha revelado algunas cosas:


  1. El ajetreo no es malo cuando trabajamos duro para lo que glorifica a Dios y sirve a Su reino.
  2. La Escritura da ejemplos de las bendiciones del trabajo duro.
  3. No podemos vivir el 100 por ciento de nuestra vida bajo el modelo de los primeros seis días de la creación e ignorar el séptimo día.

El ajetreo no significa adelantarnos, pasar por encima de los compañeros de trabajo o colocar una luz sobre nosotros para que nos vean. El ajetreo santo se trata de trabajar duro en la forma en que Colosences 3:23 lo manda, vivir plenamente en la línea donde Dios nos ha puesto y encontrar el balance restaurador entre el trabajo y el descanso.


Hoy, toma tiempo para orar acerca de tu balance actual entre trabajo y descanso. Pídele a Dios que revele las areas que no están alineadas con Su plan para tu vida, áreas en las que trabajas mucho y descansas poco, o áreas donde descansas mucho y trabajas poco. Invierte tiempo escribiendo tus metas, lo que te gustaría lograr, tal vez en el próximo año, y luego en silencio devuélvele esas metas a Dios.


Elimina todas las cosas Él te lleve a eliminar y añade cualquier cosa nueva que Él ponga en tu corazón. Pide a Dios que te muestre cómo puedes engrandecer Su nombre a través de tu trabajo en esos proyectos, y pide perdón por las veces que la avaricia, la búsqueda de reconocimiento o el impulso a competir han sido tu motivación.


 


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Estos devocionales han sido adaptados de Holy Hustle: Embracing a Work-Hard, Rest-Well Life por Crystal Stine. Para aprender más sobre cómo trabajar sin vergüenza y descansar sin culpa, visita https://amzn.to/2I3ow1d.