El misterio que se ha dado a conocer

Devocional

¿Qué es un misterio en el Nuevo Testamento?


Un misterio en el Nuevo Testamento, es algo que estaba oculto, que se guardaba en secreto y no se había dado a conocer a los hombres en generaciones anteriores, la generación de Pablo, pero que se manifestó y fue revelado en el tiempo del Nuevo Testamento «a» y «por», los apóstoles y profetas del nuevo pacto. 


De acuerdo con esta definición basada en la Biblia, un misterio en el Nuevo Testamento es algo que nunca se había revelado plenamente en generaciones anteriores, ya que muchas veces lo que los profetas dijeron y escribieron en el período del Antiguo Testamento, no lo entendieron tan claramente como hoy día. 


El misterio del cual Pablo habló en Romanos 16, era que, tanto judíos como gentiles eran tratados por Dios sobre la base de total igualdad y que, al creer en Cristo, serían unidos en un cuerpo con el propósito de mostrar las excelencias de Aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. De dos, Dios hizo un nuevo hombre, y un nuevo pueblo. Y es nuestro privilegio, en los días en que vivimos, dar a conocer este misterio, revelar el secreto, descubrir la revelación que había estado oculta. 


Las buenas nuevas de Pablo, incluían el misterio, «a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio». Sin duda, Pablo fue quien, principalmente reveló el misterio, pero no fue dado exclusivamente a él. Pablo no fue el único administrador de los misterios de Dios.  Aunque éstos misterios han sido explicados en toda la plenitud de su hermosura en sus epístolas, también Dios usó luego a Pedro y Juan para revelar algunos aspectos secretos.


Por otra parte debería notarse, que el misterio había sido revelado, al menos en forma embrionaria, por nuestro Señor Jesucristo. Esto se ve especialmente en los misterios de Mateo 13 y en el discurso del aposento alto registrado en los capítulos 14 al 17 de Juan. Quiero citar algunos ejemplos:


1. El misterio de la iglesia, Efesios 1:20-22, fue anticipado en Mateo 13:45-46.


2. El misterio «Cristo en vosotros», Colosenses 1:27; fue anticipado en Juan 14:20 y 17:23.


3. El misterio de la unidad de Cristo y su iglesia, Efesios 5:31-32; fue anticipado en Juan 17:21-23.


4. El misterio del estado presente de la nación de Israel, Romanos 11:25; fue anticipado en Mateo 13:44.


5. El misterio de la iniquidad que está en acción durante el tiempo presente, 2 Tesalonicenses 2:7; fue anticipado en las parábolas de la semilla de mostaza y de la levadura, Mateo 13:31-33.


6. El misterio de judíos y gentiles unidos en un cuerpo, Efesios 3:5-6; fue anticipado en Juan 10:16.