Daniel 4:1-16
Daniel 4:1-16 TLA
1 (3.31) Después de eso, Nabucodonosor dijo: «Con mis mejores deseos de paz y abundancia para todos los pueblos de la tierra, yo, el rey Nabucodonosor, 2 (3.32) quiero contar las cosas tan maravillosas que el Dios altísimo ha hecho conmigo. 3 (3.33) ¡Qué grandes son sus milagros y maravillas! Su reino durará para siempre, y su poder nunca tendrá fin. 4 (4.1) »Mientras yo descansaba muy tranquilamente en mi palacio, 5 (2) tuve un sueño. Lo que vi en el sueño me asustó mucho. 6 (3) Entonces ordené que se presentaran ante mí todos los sabios de Babilonia, para que me explicaran el sueño. 7 (4) Cuando vinieron, les conté mi sueño; pero ninguno pudo decirme lo que significaba. 8-9 (5-6) Después se presentó Daniel. Nosotros lo conocemos como Beltsasar, en honor de mi dios. Yo sé que a Daniel lo guía el espíritu del Dios único. Por eso le conté mi sueño, y le dije: »Tú, Beltsasar, eres más sabio que todos los sabios juntos. Yo sé que no hay nada que tú no sepas. He tenido un sueño, y quiero que me digas lo que significa. 10 (7) Esto fue lo que soñé: »En medio de la tierra había un árbol muy alto. 11 (8) No había otro árbol más fuerte; no había otro árbol más grande. Se podía ver desde lejos, y llegaba hasta el cielo. 12 (9) Eran tan verdes sus hojas y tan abundante su fruta, que alcanzaba para alimentar a todas las aves del cielo, a todos los animales del campo y a toda la gente. 13 (10) »Mientras yo seguía acostado, un ángel bajó del cielo 14 (11) y a gritos anunció: “¡Echen abajo ese árbol! Córtenle las ramas, déjenlo sin hojas, arránquenle su fruta. Que se vayan los animales que se cubren con su sombra; que se vayan los pájaros que anidan en sus ramas. 15-16 (12-13) Déjenle sólo el tronco, y no le arranquen las raíces. Déjenlo entre la hierba del campo, y que lo riegue el rocío.





