Salmos 5:3-8
Salmos 5:3-8 RVC
Oh, Señor, por la mañana escucharás mi voz; por la mañana me presentaré ante ti, y esperaré. No eres un Dios que se complazca en la maldad; los malvados no pueden habitar contigo. Los perversos no pueden presentarse ante ti, pues aborreces a todos los malhechores. Tú, Señor, destruyes a los mentirosos, y rechazas a los asesinos y mentirosos. Yo, por el contrario, y por tu gran misericordia, puedo entrar en tu templo y alabarte reverente. Guíame, Señor, en tu justicia, y por causa de mis adversarios endereza tu camino delante de mí.





