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Salmos 37:5-20

Salmos 37:5-20 RVC

Pon tu camino en las manos del Señor; confía en él, y él se encargará de todo; hará brillar tu justicia como la luz, y tu derecho como el sol de mediodía. Guarda silencio ante el Señor, y espera en él; no te alteres por los que prosperan en su camino, ni por los que practican la maldad. Desecha la ira y el enojo; no te alteres, que eso empeora las cosas. Un día, todos los malvados serán destruidos, pero si esperas en el Señor heredarás la tierra. Un poco más, y los malvados dejarán de existir; los buscarás, pero no los hallarás. Pero los humildes heredarán la tierra y disfrutarán de gran bienestar. Los malvados conspiran contra los justos, y rechinan los dientes contra ellos, pero el Señor se burla de ellos porque sabe que ya viene su hora. Los malvados sacan la espada, tensan el arco, para derribar a los pobres y necesitados, para acabar con los hombres cabales; pero su espada les partirá el corazón, y su arco se romperá en mil pedazos. Es mejor lo poco del hombre justo que las riquezas de muchos pecadores, porque el Señor sostiene a los justos pero pondrá fin al poder de los malvados. El Señor cuida de los hombres honrados; y mantendrá la herencia de ellos para siempre. En tiempos difíciles no serán avergonzados, y en tiempos de escasez tendrán abundancia. Pero los malos perecerán. Los enemigos del Señor serán consumidos. ¡Se esfumarán como el humo de la grasa de carneros!

Imágenes del versículo para Salmos 37:5-20

Salmos 37:5-20 - Pon tu camino en las manos del Señor;
confía en él, y él se encargará de todo;
hará brillar tu justicia como la luz,
y tu derecho como el sol de mediodía.

Guarda silencio ante el Señor, y espera en él;
no te alteres por los que prosperan en su camino,
ni por los que practican la maldad.

Desecha la ira y el enojo;
no te alteres, que eso empeora las cosas.
Un día, todos los malvados serán destruidos,
pero si esperas en el Señor heredarás la tierra.

Un poco más, y los malvados dejarán de existir;
los buscarás, pero no los hallarás.
Pero los humildes heredarán la tierra
y disfrutarán de gran bienestar.
Los malvados conspiran contra los justos,
y rechinan los dientes contra ellos,
pero el Señor se burla de ellos
porque sabe que ya viene su hora.

Los malvados sacan la espada, tensan el arco,
para derribar a los pobres y necesitados,
para acabar con los hombres cabales;
pero su espada les partirá el corazón,
y su arco se romperá en mil pedazos.

Es mejor lo poco del hombre justo
que las riquezas de muchos pecadores,
porque el Señor sostiene a los justos
pero pondrá fin al poder de los malvados.

El Señor cuida de los hombres honrados;
y mantendrá la herencia de ellos para siempre.
En tiempos difíciles no serán avergonzados,
y en tiempos de escasez tendrán abundancia.

Pero los malos perecerán.
Los enemigos del Señor serán consumidos.
¡Se esfumarán como el humo de la grasa de carneros!Salmos 37:5-20 - Pon tu camino en las manos del Señor;
confía en él, y él se encargará de todo;
hará brillar tu justicia como la luz,
y tu derecho como el sol de mediodía.

Guarda silencio ante el Señor, y espera en él;
no te alteres por los que prosperan en su camino,
ni por los que practican la maldad.

Desecha la ira y el enojo;
no te alteres, que eso empeora las cosas.
Un día, todos los malvados serán destruidos,
pero si esperas en el Señor heredarás la tierra.

Un poco más, y los malvados dejarán de existir;
los buscarás, pero no los hallarás.
Pero los humildes heredarán la tierra
y disfrutarán de gran bienestar.
Los malvados conspiran contra los justos,
y rechinan los dientes contra ellos,
pero el Señor se burla de ellos
porque sabe que ya viene su hora.

Los malvados sacan la espada, tensan el arco,
para derribar a los pobres y necesitados,
para acabar con los hombres cabales;
pero su espada les partirá el corazón,
y su arco se romperá en mil pedazos.

Es mejor lo poco del hombre justo
que las riquezas de muchos pecadores,
porque el Señor sostiene a los justos
pero pondrá fin al poder de los malvados.

El Señor cuida de los hombres honrados;
y mantendrá la herencia de ellos para siempre.
En tiempos difíciles no serán avergonzados,
y en tiempos de escasez tendrán abundancia.

Pero los malos perecerán.
Los enemigos del Señor serán consumidos.
¡Se esfumarán como el humo de la grasa de carneros!