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Proverbios 3:5-26

Proverbios 3:5-26 RVC

Confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus senderos. No seas sabio en tu propia opinión; teme al Señor y apártate del mal. Él será la medicina de tu cuerpo; ¡Dará alivio a tus huesos! Honra al Señor con tus bienes y con los primeros frutos de tus cosechas. Tus graneros se saturarán de trigo, y tus lagares desbordarán de vino. Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor; no te sientas mal cuando te regañe. El Señor corrige al que ama como lo hace el padre con su hijo amado. ¡Dichoso el que halla la sabiduría y se encuentra con la inteligencia! ¡Son más provechosas que la plata! ¡Sus frutos son más valiosos que el oro puro! Son de más valor que las piedras preciosas; lo más deseable no es comparable a ellas. Con la mano derecha ofrece una larga vida, y con la izquierda ofrece riquezas y honra. Sus caminos son agradables, y en todas sus veredas hay paz. La sabiduría es un árbol de vida para los que echan mano de ella; ¡dichosos los que no la sueltan! Con sabiduría, el Señor fundó la tierra; con inteligencia, el Señor afirmó los cielos. Con su conocimiento se abrieron las profundidades, y destilaron las nubes su rocío. Hijo mío, preserva la ley y el consejo; nunca pierdas esto de vista. Estos darán vida a tu alma y adornarán tu cuello. Así podrás andar confiado en tu camino, y nunca tus pies tropezarán. No tendrás temor cuando te acuestes; te acostarás y tendrás gratos sueños. No temerás que de repente te asalten las calamidades que merecen los injustos. El Señor te dará confianza, y evitará que tus pies queden atrapados.

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Proverbios 3:5-26 - Confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus senderos. No seas sabio en tu propia opinión; teme al Señor y apártate del mal. Él será la medicina de tu cuerpo; ¡Dará alivio a tus huesos! Honra al Señor con tus bienes y con los primeros frutos de tus cosechas. Tus graneros se saturarán de trigo, y tus lagares desbordarán de vino. Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor; no te sientas mal cuando te regañe. El Señor corrige al que ama como lo hace el padre con su hijo amado. ¡Dichoso el que halla la sabiduría y se encuentra con la inteligencia! ¡Son más provechosas que la plata! ¡Sus frutos son más valiosos que el oro puro! Son de más valor que las piedras preciosas; lo más deseable no es comparable a ellas. Con la mano derecha ofrece una larga vida, y con la izquierda ofrece riquezas y honra. Sus caminos son agradables, y en todas sus veredas hay paz. La sabiduría es un árbol de vida para los que echan mano de ella; ¡dichosos los que no la sueltan! Con sabiduría, el Señor fundó la tierra; con inteligencia, el Señor afirmó los cielos. Con su conocimiento se abrieron las profundidades, y destilaron las nubes su rocío. Hijo mío, preserva la ley y el consejo; nunca pierdas esto de vista. Estos darán vida a tu alma y adornarán tu cuello. Así podrás andar confiado en tu camino, y nunca tus pies tropezarán. No tendrás temor cuando te acuestes; te acostarás y tendrás gratos sueños. No temerás que de repente te asalten las calamidades que merecen los injustos. El Señor te dará confianza, y evitará que tus pies queden atrapados.Proverbios 3:5-26 - Confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus senderos. No seas sabio en tu propia opinión; teme al Señor y apártate del mal. Él será la medicina de tu cuerpo; ¡Dará alivio a tus huesos! Honra al Señor con tus bienes y con los primeros frutos de tus cosechas. Tus graneros se saturarán de trigo, y tus lagares desbordarán de vino. Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor; no te sientas mal cuando te regañe. El Señor corrige al que ama como lo hace el padre con su hijo amado. ¡Dichoso el que halla la sabiduría y se encuentra con la inteligencia! ¡Son más provechosas que la plata! ¡Sus frutos son más valiosos que el oro puro! Son de más valor que las piedras preciosas; lo más deseable no es comparable a ellas. Con la mano derecha ofrece una larga vida, y con la izquierda ofrece riquezas y honra. Sus caminos son agradables, y en todas sus veredas hay paz. La sabiduría es un árbol de vida para los que echan mano de ella; ¡dichosos los que no la sueltan! Con sabiduría, el Señor fundó la tierra; con inteligencia, el Señor afirmó los cielos. Con su conocimiento se abrieron las profundidades, y destilaron las nubes su rocío. Hijo mío, preserva la ley y el consejo; nunca pierdas esto de vista. Estos darán vida a tu alma y adornarán tu cuello. Así podrás andar confiado en tu camino, y nunca tus pies tropezarán. No tendrás temor cuando te acuestes; te acostarás y tendrás gratos sueños. No temerás que de repente te asalten las calamidades que merecen los injustos. El Señor te dará confianza, y evitará que tus pies queden atrapados.Proverbios 3:5-26 - Confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus senderos. No seas sabio en tu propia opinión; teme al Señor y apártate del mal. Él será la medicina de tu cuerpo; ¡Dará alivio a tus huesos! Honra al Señor con tus bienes y con los primeros frutos de tus cosechas. Tus graneros se saturarán de trigo, y tus lagares desbordarán de vino. Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor; no te sientas mal cuando te regañe. El Señor corrige al que ama como lo hace el padre con su hijo amado. ¡Dichoso el que halla la sabiduría y se encuentra con la inteligencia! ¡Son más provechosas que la plata! ¡Sus frutos son más valiosos que el oro puro! Son de más valor que las piedras preciosas; lo más deseable no es comparable a ellas. Con la mano derecha ofrece una larga vida, y con la izquierda ofrece riquezas y honra. Sus caminos son agradables, y en todas sus veredas hay paz. La sabiduría es un árbol de vida para los que echan mano de ella; ¡dichosos los que no la sueltan! Con sabiduría, el Señor fundó la tierra; con inteligencia, el Señor afirmó los cielos. Con su conocimiento se abrieron las profundidades, y destilaron las nubes su rocío. Hijo mío, preserva la ley y el consejo; nunca pierdas esto de vista. Estos darán vida a tu alma y adornarán tu cuello. Así podrás andar confiado en tu camino, y nunca tus pies tropezarán. No tendrás temor cuando te acuestes; te acostarás y tendrás gratos sueños. No temerás que de repente te asalten las calamidades que merecen los injustos. El Señor te dará confianza, y evitará que tus pies queden atrapados.Proverbios 3:5-26 - Confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus senderos. No seas sabio en tu propia opinión; teme al Señor y apártate del mal. Él será la medicina de tu cuerpo; ¡Dará alivio a tus huesos! Honra al Señor con tus bienes y con los primeros frutos de tus cosechas. Tus graneros se saturarán de trigo, y tus lagares desbordarán de vino. Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor; no te sientas mal cuando te regañe. El Señor corrige al que ama como lo hace el padre con su hijo amado. ¡Dichoso el que halla la sabiduría y se encuentra con la inteligencia! ¡Son más provechosas que la plata! ¡Sus frutos son más valiosos que el oro puro! Son de más valor que las piedras preciosas; lo más deseable no es comparable a ellas. Con la mano derecha ofrece una larga vida, y con la izquierda ofrece riquezas y honra. Sus caminos son agradables, y en todas sus veredas hay paz. La sabiduría es un árbol de vida para los que echan mano de ella; ¡dichosos los que no la sueltan! Con sabiduría, el Señor fundó la tierra; con inteligencia, el Señor afirmó los cielos. Con su conocimiento se abrieron las profundidades, y destilaron las nubes su rocío. Hijo mío, preserva la ley y el consejo; nunca pierdas esto de vista. Estos darán vida a tu alma y adornarán tu cuello. Así podrás andar confiado en tu camino, y nunca tus pies tropezarán. No tendrás temor cuando te acuestes; te acostarás y tendrás gratos sueños. No temerás que de repente te asalten las calamidades que merecen los injustos. El Señor te dará confianza, y evitará que tus pies queden atrapados.