San Mateo 9:28-33
San Mateo 9:28-33 RVC
Cuando Jesús llegó a la casa, los ciegos se le acercaron y él les preguntó: «¿Creen que puedo hacer esto?» Ellos dijeron: «Sí, Señor.» Entonces les tocó los ojos, y les dijo: «Que se haga con ustedes conforme a su fe.» Y los ojos de ellos fueron abiertos. Pero Jesús les encargó con mucha firmeza: «Asegúrense de que nadie sepa esto.» Sin embargo, en cuanto ellos salieron, divulgaron la fama de él por toda aquella región. En el momento en que salían, le trajeron a Jesús un mudo que estaba endemoniado. En cuanto el demonio fue expulsado, el mudo comenzó a hablar. Y la gente se asombraba y decía: «¡Nunca se ha visto nada igual en Israel!»





