San Lucas 12:2-10
San Lucas 12:2-10 RVC
Porque no hay nada encubierto que no haya de ser manifestado, ni nada oculto que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que ustedes digan en la oscuridad, se oirá a plena luz, y lo que ustedes susurren en la habitación, se dará a conocer desde las azoteas. »Amigos míos, yo les digo a ustedes que no deben temer a los que matan el cuerpo, pero no pueden hacer más que eso. Yo les voy a enseñar a quién deben temer: Teman a aquel que, después de quitar la vida, tiene el poder de lanzarlos al infierno. Sí, a él ténganle miedo. ¿Acaso no se venden cinco pajarillos por un par de monedas? Sin embargo, Dios no se olvida de ninguno de ellos. Lo mismo pasa con ustedes, pues hasta los cabellos de su cabeza están todos contados. Así que no teman, pues ustedes valen más que muchos pajarillos. »Yo les digo que a todo aquel que me confiese delante de los hombres, también el Hijo del Hombre lo confesará delante de los ángeles de Dios. Pero al que me niegue delante de los hombres, se le negará delante de los ángeles de Dios. Toda palabra que se diga en contra del Hijo del Hombre, será perdonada; pero toda ofensa en contra del Espíritu Santo no será perdonada.






