San Juan 9:31-41
San Juan 9:31-41 RVC
Y sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero que si alguno es temeroso de Dios y hace su voluntad, a ese sí lo escucha. Nunca se ha oído decir que alguien le abriera los ojos a un ciego de nacimiento. Si este no viniera de Dios, nada podría hacer.» Ellos le dijeron: «Tú naciste del todo en pecado, ¿y nos vas a enseñar?» Y lo expulsaron de allí. Jesús supo que lo habían expulsado, así que cuando lo halló le dijo: «¿Crees tú en el Hijo de Dios?» Él le respondió: «Señor, ¿y quién es, para que crea en él?» Jesús le dijo: «Pues ya lo has visto, y es el que habla contigo.» Y él dijo: «Creo, Señor.» Y lo adoró. Jesús dijo: «Yo he venido a este mundo para juicio; para que vean los que no ven, y para que los que ven se queden ciegos.» Al oír esto, algunos de los fariseos que estaban con él le preguntaron: «¿Acaso también nosotros somos ciegos?» Jesús les respondió: «Si ustedes fueran ciegos, no tendrían pecado; pero ahora, como dicen que ven, su pecado permanece.»





