Eclesiastés 11:4-8
Eclesiastés 11:4-8 RVC
El que sólo mira el viento, no siembra; el que sólo contempla las nubes, no cosecha. Tú no sabes qué camino sigue el viento, ni cómo van creciendo los huesos del niño en el vientre de la mujer embarazada, y tampoco entiendes las obras de Dios, que ha creado todas las cosas. Siembra tu semilla en la mañana, y vuelve a sembrarla en la tarde, pues no sabes cuál de las dos siembras será la mejor, o si las dos serán igualmente buenas. Es muy agradable ver la luz, y a los ojos les hace bien ver el sol. Pero aunque los mortales vivamos muchos años, y en todo ese tiempo vivamos felices, debemos recordar que serán muchos los días de oscuridad, y que todo lo que viene es vanidad.








