Daniel 2:19-28
Daniel 2:19-28 RVC
Fue así como, durante una visión nocturna, el secreto le fue revelado a Daniel, por lo cual Daniel bendijo al Dios del cielo. Y dijo Daniel: «¡Bendito sea por siempre tu nombre, oh Dios, porque tuyos son el poder y la sabiduría! Tú cambias los tiempos y las edades, y a unos reyes los pones y a otros los quitas. A los sabios y entendidos les das gran sabiduría, y les revelas lo profundo y lo escondido; tú conoces lo que está en tinieblas, pues en ti habita la luz. A ti, Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado fuerza y sabiduría, y ahora me has revelado lo que te pedimos: ¡nos has dado a conocer el asunto del rey!» Después de esto, Daniel fue a hablar con Arioc, a quien el rey había ordenado matar a los sabios de Babilonia, y le dijo: «No mates a los sabios. Más bien, llévame a la presencia del rey, y yo le haré saber la interpretación de su sueño.» Enseguida Arioc llevó a Daniel ante el rey, y le dijo: «Entre los deportados de Judá he encontrado un hombre que dirá a Su Majestad lo que su sueño significa.» Entonces el rey se dirigió a Daniel, al cual llamaban Beltsasar, y le dijo: «¿Tú puedes decirme qué fue lo que soñé, y lo que el sueño significa?» Y Daniel le respondió al rey: «El misterio que Su Majestad pide conocer, ni sabios ni astrólogos, ni magos ni adivinos podrían revelárselo. Pero hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y es él quien hace saber a Su Majestad, el rey Nabucodonosor, lo que sucederá en los últimos días. Esto es lo que Su Majestad soñó, y estas son las visiones que tuvo en su lecho





