Bajo El Sol: Cuando Nada Termina De Alcanzar
5 Dias
Trabajas, consigues, avanzas, y algo sigue sin cerrar. Eclesiastés no ofrece consuelos fáciles: mira la vida de frente y la llama vapor, algo que no se deja agarrar. En cinco días recorrerás ese diagnóstico sin anestesia, verás por qué nada debajo del Sol termina de alcanzar, y aprenderás a recibir el día ordinario como don de Dios y a descansar en lo único que permanece.