Es fácil ver lo que hacen quienes siguen los malos deseos de la condición humana: cometen inmoralidades sexuales, hacen cosas impuras y viciosas, adoran ídolos y practican la brujería. Mantienen odios, pleitos y celos. Se enojan fácilmente, son ambiciosos, causan divisiones y partidismos. Son envidiosos, borrachos, glotones y otras cosas parecidas. Les advierto a ustedes, como ya antes lo he hecho, que quienes así se comportan no tendrán parte en el reino de Dios.