Search results for: Malaqu��as 3

  • Malaquías 1:1 (NVI)

    Esta profecía es la palabra del Señor dirigida a Israel por medio de Malaquías.

  • Malaquías 1:2 (NVI)

    «Yo los he amado», dice el Señor. «“¿Y cómo nos has amado?”, preguntan ustedes. »¿No era Esaú hermano de Jacob? Sin embargo, amé a Jacob,

  • Malaquías 1:3 (NVI)

    pero aborrecí a Esaú. Dejé sus montañas devastadas y entregué su heredad a los chacales del desierto».

  • Malaquías 1:4 (NVI)

    Edom dice: «Aunque nos han hecho pedazos, reconstruiremos las ruinas». Pero el Señor de los Ejércitos dice: «Ustedes podrán reconstruir, pero yo derribaré. Serán llamados territorio malvado, pueblo que estará siempre bajo la ira del Señor.

  • Malaquías 1:5 (NVI)

    Ustedes lo verán con sus propios ojos y dirán: “¡Se ha engrandecido el Señor aun más allá de las fronteras de Israel!”.

  • Malaquías 1:6 (NVI)

    »El hijo honra a su padre y el siervo a su señor. Ahora bien, si soy tu padre, ¿dónde está el honor que merezco? Y si soy señor, ¿dónde está el respeto que se me debe? Yo, el Señor de los Ejércitos, les pregunto a ustedes, sacerdotes que desprecian mi nombre. »Y encima preguntan: “¿En qué hemos despreciado tu nombre?”.

  • Malaquías 1:7 (NVI)

    »Pues en que ustedes traen a mi altar alimento contaminado. »Y todavía preguntan: “¿En qué te hemos profanado?”. »Pues en que tienen la mesa del Señor como algo despreciable.

  • Malaquías 1:8 (NVI)

    Ustedes traen animales ciegos para el sacrificio y piensan que no tiene nada de malo; sacrifican animales lisiados o enfermos y piensan que no tiene nada de malo. ¿Por qué no tratan de ofrecérselos a su gobernante? ¿Creen que él estaría contento con ustedes? ¿Se ganarían su favor? —dice el Señor de los Ejércitos—.

  • Malaquías 1:9 (NVI)

    »Ahora pues, traten de suplicar a Dios para que se apiade de nosotros. ¿Creen que con esta clase de ofrendas los aceptará? —dice el Señor de los Ejércitos—.

  • Malaquías 1:10 (NVI)

    ¡Cómo quisiera que alguno de ustedes cerrara las puertas del Templo, para que no encendieran en vano el fuego de mi altar! No estoy nada contento con ustedes —dice el Señor de los Ejércitos— y no voy a aceptar ni una sola ofrenda de sus manos.

  • Malaquías 1:11 (NVI)

    Porque desde donde nace el sol hasta donde se pone, grande es mi nombre entre las naciones. En todo lugar se ofrece incienso y ofrendas puras a mi nombre, porque grande es mi nombre entre las naciones —dice el Señor de los Ejércitos—.

  • Malaquías 1:12 (NVI)

    Pero ustedes lo profanan cuando dicen que la mesa del Señor está contaminada y que su alimento es despreciable.

  • Malaquías 1:13 (NVI)

    Y exclaman: “¡Qué carga!”. Y me desprecian —dice el Señor de los Ejércitos—. ¿Y creen que voy a aceptar de sus manos los animales robados, lisiados o enfermos que ustedes me traen como sacrificio? —dice el Señor—.

  • Malaquías 1:14 (NVI)

    »¡Maldito sea el tramposo que, teniendo un macho aceptable en su rebaño, se lo dedica al Señor y luego le ofrece un animal mutilado! Porque yo soy el gran Rey —dice el Señor de los Ejércitos— y mi nombre es temido entre las naciones.

  • Malaquías 2:1 (NVI)

    »Ahora, pues, este mandamiento es para ustedes, los sacerdotes.

  • Malaquías 2:2 (NVI)

    Si no me hacen caso ni se deciden a honrar mi nombre —dice el Señor de los Ejércitos—, les enviaré una maldición y maldeciré sus bendiciones. Ya las he maldecido, porque ustedes no se han decidido a honrarme.

  • Malaquías 2:3 (NVI)

    »Por esto, voy a reprender a sus descendientes. Les arrojaré a la cara el estiércol de los sacrificios de sus fiestas y los barreré junto con ellos.

  • Malaquías 2:4 (NVI)

    Entonces sabrán que les he dado este mandamiento, a fin de que continúe mi pacto con Leví —dice el Señor de los Ejércitos—.

  • Malaquías 2:5 (NVI)

    Mi pacto con él era de vida y paz, y eso le di; era también de respeto y él me respetó y reverenció mi Nombre.

  • Malaquías 2:6 (NVI)

    En su boca había instrucción veraz; en sus labios no se encontraba perversidad. En paz y rectitud caminó conmigo y apartó del pecado a muchos.

  • Malaquías 2:7 (NVI)

    »Los labios de un sacerdote atesoran sabiduría y de su boca el pueblo busca instrucción, porque es mensajero del Señor de los Ejércitos.

  • Malaquías 2:8 (NVI)

    Pero ustedes se han desviado del camino y mediante su instrucción han hecho tropezar a muchos; ustedes han arruinado el pacto con Leví —dice el Señor de los Ejércitos—.

  • Malaquías 2:9 (NVI)

    Por mi parte, yo he hecho que ustedes sean despreciables y viles ante todo el pueblo, porque no han guardado mis caminos, sino que son parciales cuando enseñan la Ley».

  • Malaquías 2:10 (NVI)

    ¿No tenemos todos un solo Padre? ¿No nos creó un solo Dios? ¿Por qué, pues, profanamos el pacto de nuestros antepasados al traicionarnos unos a otros?

  • Malaquías 2:11 (NVI)

    Judá ha sido infiel. En Israel y en Jerusalén se ha cometido algo detestable: al casarse con mujeres que adoran a un dios extraño, Judá ha profanado el santuario que el Señor ama.