Search results for: 2 Cr��nicas 7

  • 2 Crónicas 7:14 (NVI)

    si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra.

  • 2 Corintios 10:5 (NVI)

    Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que obedezca a Cristo.

  • 2 Corintios 4:18 (NVI)

    Así que no nos fijamos en lo visible, sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.

  • 2 Corintios 12:9 (NVI)

    pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente presumiré más bien de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo.

  • 2 Corintios 5:17 (NVI)

    Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!

  • 2 Corintios 5:21 (NVI)

    Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios.

  • 2 Crónicas 1:1 (NVI)

    Salomón, hijo de David, consolidó su reino, pues el Señor su Dios estaba con él y lo hizo muy poderoso.

  • 2 Crónicas 1:2 (NVI)

    Salomón habló con todos los israelitas, es decir, con los comandantes de mil y de cien soldados, con los jueces y con todos los jefes de las familias patriarcales de Israel.

  • 2 Crónicas 1:3 (NVI)

    Luego él y toda la asamblea que lo acompañaba se dirigieron al santuario de Gabaón, porque allí se encontraba la Tienda de reunión de Dios que Moisés, siervo del Señor, había hecho en el desierto.

  • 2 Crónicas 1:4 (NVI)

    El arca de Dios se encontraba en Jerusalén, en la tienda que David le había preparado cuando la trasladó desde Quiriat Yearín,

  • 2 Crónicas 1:5 (NVI)

    pero el altar de bronce que había hecho Bezalel, hijo de Uri y nieto de Hur, estaba en Gabaón, frente al santuario del Señor. Por eso Salomón y los israelitas fueron a ese lugar para consultar al Señor.

  • 2 Crónicas 1:6 (NVI)

    Allí, en presencia del Señor, Salomón subió al altar de bronce que estaba en la Tienda de reunión y en él ofreció mil holocaustos.

  • 2 Crónicas 1:7 (NVI)

    Aquella noche Dios se apareció y le dijo: —Pídeme lo que quieras.

  • 2 Crónicas 1:8 (NVI)

    Salomón respondió: —Tú trataste con mucho amor a mi padre David y a mí me has permitido reinar en su lugar.

  • 2 Crónicas 1:9 (NVI)

    Señor y Dios, cumple ahora la promesa que hiciste a mi padre David, pues tú me has hecho rey de un pueblo tan numeroso como el polvo de la tierra.

  • 2 Crónicas 1:10 (NVI)

    Yo te pido sabiduría y conocimiento para gobernar a tu pueblo; de lo contrario, ¿quién podrá gobernar a este gran pueblo tuyo?

  • 2 Crónicas 1:11 (NVI)

    Entonces Dios dijo a Salomón: —Ya que has pedido sabiduría y conocimiento para gobernar a mi pueblo, sobre el cual te he hecho rey, y no has pedido riquezas ni bienes ni esplendor, ni siquiera la muerte de tus enemigos o una vida muy larga;

  • 2 Crónicas 1:12 (NVI)

    por tanto, sabiduría y conocimiento te daré. Pero además voy a darte riquezas, bienes y esplendor, como nunca los tuvieron los reyes que te precedieron ni los tendrán los que habrán de sucederte.

  • 2 Crónicas 1:13 (NVI)

    Después de esto, Salomón bajó de la Tienda de reunión, que estaba en el santuario de Gabaón, y regresó a Jerusalén, desde donde reinó sobre Israel.

  • 2 Crónicas 1:14 (NVI)

    Salomón acumuló carros y caballos; llegó a tener mil cuatrocientos carros y doce mil caballos, los cuales mantenía en las caballerizas y también en su palacio en Jerusalén.

  • 2 Crónicas 1:15 (NVI)

    El rey hizo que la plata y el oro fueran en Jerusalén tan comunes como las piedras, y el cedro tan abundante como las higueras de la llanura.

  • 2 Crónicas 1:16 (NVI)

    Los caballos de Salomón eran importados de Egipto y de Coa, que era donde los mercaderes de la corte los compraban.

  • 2 Crónicas 1:17 (NVI)

    Un carro importado de Egipto costaba seiscientos siclos de plata; un caballo, ciento cincuenta. Además, estos carros y caballos se los vendían a todos los reyes hititas y arameos.

  • 2 Crónicas 2:1 (NVI)

    Salomón decidió construir un templo en honor al nombre del Señor y un palacio real para él mismo.

  • 2 Crónicas 2:2 (NVI)

    Con este fin reclutó a setenta mil cargadores y ochenta mil canteros, para que trabajaran en la montaña. Al frente de ellos puso a tres mil seiscientos capataces.