Search results for: ������San Mateo��� ���22

  • Mateo 22:37 (NVI)

    —“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente” —respondió Jesús—.

  • Mateo 22:1 (NVI)

    Jesús volvió a hablarles en parábolas y dijo:

  • Mateo 22:2 (NVI)

    «El reino de los cielos es como un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo.

  • Mateo 22:3 (NVI)

    Mandó a sus siervos que llamaran a los invitados, pero estos se negaron a asistir al banquete.

  • Mateo 22:4 (NVI)

    Luego, mandó a otros siervos y les ordenó: “Digan a los invitados que ya he preparado mi comida. Ya han matado mis toros y mis reses cebadas; todo está listo. Vengan al banquete de bodas”.

  • Mateo 22:5 (NVI)

    Pero ellos no hicieron caso y se fueron: uno a su campo, otro a su negocio.

  • Mateo 22:6 (NVI)

    Los demás agarraron a los siervos, los maltrataron y los mataron.

  • Mateo 22:7 (NVI)

    El rey se enfureció. Mandó su ejército a destruir a los asesinos y a incendiar su ciudad.

  • Mateo 22:8 (NVI)

    Luego dijo a sus siervos: “El banquete de bodas está preparado, pero los que invité no merecían venir.

  • Mateo 22:9 (NVI)

    Vayan al cruce de los caminos e inviten al banquete a todos los que encuentren”.

  • Mateo 22:10 (NVI)

    Así que los siervos salieron a los caminos y reunieron a todos los que pudieron encontrar, buenos y malos, y se llenó de invitados el salón de bodas.

  • Mateo 22:11 (NVI)

    »Cuando el rey entró a ver a los invitados, notó que allí había un hombre que no estaba vestido con el traje de boda.

  • Mateo 22:12 (NVI)

    “Amigo, ¿cómo entraste aquí sin el traje de boda?”, dijo. El hombre se quedó callado.

  • Mateo 22:13 (NVI)

    Entonces el rey dijo a los sirvientes: “Átenlo de pies y manos y échenlo afuera, a la oscuridad, donde habrá llanto y crujir de dientes”.

  • Mateo 22:14 (NVI)

    Porque muchos son los invitados, pero pocos los escogidos».

  • Mateo 22:15 (NVI)

    Entonces salieron los fariseos y tramaron cómo tenderle a Jesús una trampa con sus mismas palabras.

  • Mateo 22:16 (NVI)

    Enviaron algunos de sus discípulos junto con los partidarios del rey Herodes, los cuales le dijeron: —Maestro, sabemos que eres un hombre íntegro y que enseñas el camino de Dios de acuerdo con la verdad. No te dejas influir por nadie, porque no te fijas en las apariencias.

  • Mateo 22:17 (NVI)

    Danos tu opinión: ¿Está permitido pagar impuestos al césar o no?

  • Mateo 22:18 (NVI)

    Conociendo sus malas intenciones, Jesús respondió: —¡Hipócritas! ¿Por qué me tienden trampas?

  • Mateo 22:19 (NVI)

    Muéstrenme la moneda para el impuesto. Y se la enseñaron.

  • Mateo 22:20 (NVI)

    —¿De quién es esta imagen y esta inscripción? —preguntó.

  • Mateo 22:21 (NVI)

    —Del césar —respondieron. —Entonces —dijo Jesús—, denle al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios.

  • Mateo 22:22 (NVI)

    Al oír esto, quedaron asombrados. Así que lo dejaron y se fueron.

  • Mateo 22:23 (NVI)

    Ese mismo día los saduceos, que dicen que no hay resurrección, se acercaron y le plantearon un problema:

  • Mateo 22:24 (NVI)

    —Maestro, Moisés nos enseñó que si un hombre muere sin tener hijos, el hermano de ese hombre tiene que casarse con la viuda para que su hermano tenga descendencia.