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Vientres CerradosSample

Vientres Cerrados

DAY 1 OF 3

Un diagnóstico no puede cerrar un pacto

Hola bella, mucho gusto. Mi nombre es Kelly Vanegas y el 11 de noviembre de 2021 recibí un diagnóstico que sacudió mi mundo: ESTERILIDAD.

Ese momento golpeó profundamente mi fe. Quería creer, pero solo sentía dolor. Quería que todo fuera mentira, pero había una realidad médica que hablaba de imposibilidades para ser madre. En medio de ese proceso aprendí a aferrarme a lo que dice la Palabra de Dios.

Un día, en medio de mis días grises, sentí curiosidad por buscar los nombres de las mujeres estériles en la Biblia. Sin imaginarlo, allí encontré esperanza.

Dios le dijo a Abraham: “Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada” (Génesis 13:16, RVR1960).

La palabra descendencia en hebreo es zera: semilla, linaje, posteridad, herencia generacional. Era una promesa que iba más allá de lo que Abraham podía producir con sus fuerzas; dependía completamente de Dios.

Y entonces entendí algo que me estremeció: Sara, la esposa de Abraham; Rebeca, la esposa de Isaac; y Raquel, la esposa de Jacob... todas fueron declaradas estériles. Justo las mujeres sobre las que reposaba la promesa de descendencia.

En medio de mi dolor descubrí que Dios no se equivoca de vientre cuando entrega una palabra. Dios decidió que la línea de la promesa pasara por vientres imposibles, para que quedara claro que el cumplimiento no vendría por capacidad humana, sino por Su poder.

Y el final de la historia lo cambia todo:

  • Dios visitó a Sara.
  • Isaac oró por Rebeca y Dios lo escuchó.
  • Dios se acordó de Raquel.

Las matrices se abrieron y la promesa se hizo visible.

Hoy no quiero entrar en el porqué de los diagnósticos. Porque hay algo que sostiene mi corazón: el Dios que promete sigue siendo fiel. Nuestra esperanza no está en un resultado, sino en Su carácter.

Mujer, no sé cuánto tiempo llevas esperando, pero hoy te abrazo con esta verdad: así como Abraham creyó esperanza contra esperanza, tú también puedes hacerlo.

Pon tu mano sobre tu vientre y ora. Entrégale a Dios tus sueños, tu proceso y tu futuro. La última palabra siempre la tiene Él.

About this Plan

Vientres Cerrados

Si estás esperando el milagro de la maternidad, este plan de tres días es para ti. Juntas veremos, a la luz de la Palabra, que Dios obra aun en el silencio, que Sus tiempos son perfectos y que en Cristo encontramos la plenitud mientras llega Su respuesta.

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