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Cautivados Por Su VozSample

Cautivados Por Su Voz

DAY 1 OF 5

Día 1

Afinar

Tengo dos hijos, pero quiero destacar uno de los dones que tiene mi hijo menor. Desde bebé le llamó la atención la música y demostró mucha habilidad con los instrumentos de percusión. Cuando íbamos a la iglesia comenzamos a sentarnos en las primeras filas porque él quería ver al baterista tocar durante la adoración. Luego llegaba a casa y lo imitaba. Cuando él tenía tres años, llegué a la conclusión de que mi hijo tiene un oído musical tan peculiar y afinado que escucha la música diferente a los demás. No sé si existen estudios sobre eso o si es algo que siquiera se pueda comprobar, pero yo lo creo y lo continúo afirmando hasta hoy que mi hijo tiene 12 años. Recuerdo el día que llegué a esa conclusión de que él escucha la música diferente a los demás, mi hijo me decía: “Mamá, escucha” (entonces, hacía sonidos que yo no entendía muy bien). Cuando le pregunté qué quería decirme, me repetía los sonidos y me pedía que volviera a poner la canción. Entonces, entendí que él escuchaba instrumentos y frases que estaban prácticamente en el fondo de la mezcla del tema musical que escuchábamos, los que para mí eran casi imperceptibles. O sea, yo como persona con un oído musical “normal”, escucho la canción como un todo, pero él puede distinguir cada sonido, puede escucharlos de manera individual y al a vez como un todo. ¿Cómo lo hace? No lo sé muy bien. Pero se lo atribuyo a un don especial de Dios al darle un oído afinado.

Y te cuento esta historia porque para ser cautivados por la voz de Dios, necesitamos afinar nuestro oído y si no se nos da, de manera natural, como a mi hijo con la música, tenemos que desarrollarlo. En mi estudio para el tema descubrí que los músicos pueden practicar ciertos ejercicios para aprender a afinar su oído musical. Por ejemplo, para reconocer los tonos, ellos recomiendan tocar la misma nota una y otra vez, mientras la cantas o tarareas, y asociar el sonido con su nombre en tu mente. Cuanto más claramente puedan escuchar una nota en la cabeza, mejor podrán identificar los tonos.

Entonces, ¿qué me revela esto? Que, de manera similar, nosotros podemos entrenarnos para escuchar mejor la voz de Dios y percibir lo que Él quiere decirnos. No creas que no escuchas a Dios porque Él no tiene nada que decirte. Muchas veces andamos distraídos y no nos detenemos a buscar una respuesta. Él siempre responderá, solo hay que estar atentos.

Sí, es cierto que a veces Dios guarda silencio, pero en la mayoría de las ocasiones tiene algo que decirnos. Descubramos juntos cómo podemos ser cautivados por Su voz.

About this Plan

Cautivados Por Su Voz

No puedes ser cautivado por aquello que no amas ni conoces. Así que el fin de este plan es que puedas afinar tu oído, desaprender algunas cosas para que seas un verdadero discípulo que acerque a otros al único camino: Jesús.

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