DIOS NUNCA LLEGA TARDE

Devotional

Un mundo instantáneo


Vivimos en un mundo que anda a las carreras, en un vivir vertiginoso, en el cual, estamos a un clic de lo que necesitemos, pues a través de las redes sociales, del internet, de toda la tecnología y los medios de comunicación, tenemos esa cercanía con el mundo entero. Estamos acostumbrados al café instantáneo, al caldo instantáneo, a la comida pre-cocida, todo lo queremos rápido, veloz e inmediato.


De mi abuela recuerdo que siempre decía que para que la comida suelte su sazón, su sustancia, debe cocinarse a fuego lento, porque si tú arrebatas el fuego se te quema la comida o queda seca, sin sustancia. Igual es con nuestra vida, y hay algo que debes entender en medio de esta ilustración, y es que nuestro Dios no tiene afán, Él no se mueve en nuestro reloj, Él no va en bicicleta ni en un jet privado cuando tú lo llamas, Él no necesita afanarse, porque Él tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros. 


Así que deja de afanarte, pues esta tribulación que estás viviendo, es una bendición que Dios te está permitiendo, para decirte: “Dame tu mano y pasemos al otro lado”. Cuando estás tomado de la mano de Jesús, puedes estar seguro que tu bendición se acerca.


¿Has confiado en ese Dios que es grande y todopoderoso? Seguramente puedas decir que sí, pero lo cierto es que en medio del horno la prueba, es muy difícil confiar, pero quiero recordarte algo: Él nunca dejara de ser Dios, nunca dejará de estar en su trono, nunca dejará de amarte, pues el Dios que te creó, no solo tiene el tiempo suficiente, sino que te ama con amor eterno.