Guía Mis Pasos, Señor

Day 1 of 5 • This day’s reading

Devotional

Su dirección


Una de las promesas más preciosas y esperanzadoras que nos ha hecho Dios es,  “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos.”  Sal. 32:8   Esto es verdaderamente alentador. Es como si de pronto nos hubieran puesto al frente de un volante y nos hubieran dado el mandato de guiar. Miramos a todos lados y nuestro corazón palpita asustado porque ni sabemos guiar ni sabemos a dónde vamos.  


De pronto, llega esta persona que nos indica que nos movamos al asiento del lado y vemos que se sienta frente al volante. Este conductor profesional y experimentado toma el volante en sus manos. Nos damos cuenta que inmediatamente comienza a guiar, mientras nos guiña el ojo y nos dice: “Tranquilo, yo sé el camino.” 


Esta es una sencilla ilustración de lo que ocurre cuando confiamos en el Dios que todo lo sabe y ponemos nuestra vida en sus manos. Él nos ha revelado en su Palabra que quiere dirigir nuestras vidas, Él sabe cuál es el mejor camino y quiere que nos sintamos seguros sabiendo que es Él quien conduce nuestros pasos. Pero todos sabemos que en la realidad esto no es tan fácil como parece. Ya quisiéramos que Dios nos estuviera diciendo continuamente, “por aquí no, por aquí sí.” Anhelamos saber de antemano, queremos escuchar su voz diciéndonos cuál es el próximo paso. Queremos saber, necesitamos saber, después de todo Él nos ha dicho, “Te haré entender.”


A veces quisiéramos recibir su dirección de forma tan clara y tan directa que anhelamos experiencias espirituales sobrenaturales. Oír su voz, tener visiones, soñar sueños, poner señales y verlas cumplirse, y otras más, ya ustedes saben. Y no hay duda alguna que estas cosas Dios las hace y que son experiencias validadas por la Palabra de Dios.  El punto es que, aunque Dios se revela a nuestras vidas como Él quiere, está claro que nos ha dado un libro santo que contiene direcciones claras para nuestro caminar en la vida. Es por eso que el salmista dijo: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.” Sal. 119:105


Él es el conductor que nos ha dicho que podemos movernos a un lado que Él se hará cargo. “Te enseñaré el camino por el que debes andar.” Nos preguntamos, “¿Cómo, Señor?” y entonces se levantan ante nosotros las palabras con luz que emanan de la Biblia y nos dicen: “Este es el camino.” Así lo entendía el salmista cuando clamaba: “Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán.” Sal. 43:3 Confiemos en que Él guiará nuestros pasos.