La sabiduría de las hormigas para el trabajo productivo

Devotional




“Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio; la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?  Un poco de sueño, un poco de dormitar, y cruzar por un poco las manos para reposo; así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre armado” (Proverbios 6:6-11).


“Las hormigas, pueblo no fuerte, y en el verano preparan su comida” (Proverbios 30:25).


La palabra hebrea para la hormiga es nemalah, que viene de un sonido muy suave, casi silencioso que emite el insecto. Y tiene el significado de apiñarse juntos. Este término define bien la forma colectiva como trabajan las hormigas. 


Que interesante que Dios pueda escoger un insecto tan pequeño e insignificante para darnos una lección tan grande y de gran valor. Las hormigas poseen un significado espiritual que nos revelan algunos mensajes sorprendentes para nuestra vida.


La laboriosidad de las hormigas


Si reflexionamos sobre la hormiga aprenderemos mucho. Las hormigas son insectos infatigables e industriosos, creados para el trabajo. Diríamos que tienen una actitud correcta y una sabiduría instintiva para el trabajo.  La hormiga es un ejemplo de laboriosidad. La hormiga tiene la virtud de la diligencia. La laboriosidad es un hábito que se puede aprender con disciplina. Lo que se requiere es desarrollar una actitud adecuada hacia el trabajo. Mi madre, quien era una incansable trabajadora, acostumbraba a decir: “Contra pereza, diligencia”. Lo que ella expresaba con esa frase, era que no se iba a permitir holgazanear cuando había cosas por hacer. 


Pero también son un ejemplo de trabajo colaborativo: trabajo en equipo.


Diligencia vs pereza


El tema central de estos dichos de Salomón es el trabajo esforzado y diligente, en contraposición con la actitud perezosa y negligente. Para enfatizar este contraste, el rey Salomón nos invita a observar a la hormiga, como un ejemplo digno de imitar: “Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos”. Las personas perezosas deberían aprender del ejemplo de las hormigas. La ociosidad crea pereza, y la pereza necesidad.


La metáfora de las hormigas utilizada por el rey Salomón ilustra algunos principios esenciales relacionados con el trabajo productivo y la efectividad. Reflexionemos sobre la forma cómo se comporta la hormiga, para entender su sabiduría.