Confiable: Aprendiendo valentía de la vida de Daniel

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Devotional

 Day 5—Dios está con nosotras en el horno de fuego


Había cuatro en el horno de fuego. El Señor envió a un ángel para que acompañara a los hombres hebreos en el horno de fuego, y ese ser tenía una apariencia sobrenatural. (Algunos eruditos creen que era una cristofanía, o aparición de Jesús antes de su encarnación.) Dios no los dejó solos en su tribulación. Él atravesó el tormento de llamas abrasadoras con ellos. Ojalá pudiéramos reclamar algún tipo de promesa de que nunca sufriremos pérdida durante una etapa de sufrimiento tribulación. En la Palabra, vemos historias de rescates milagrosos como éste en Daniel, pero también vemos momentos en que los creyentes sufrieron grandes pérdidas, por ejemplo, en el caso de Job. La diferencia siempre está en seguridad, más allá del dolor y la pérdida. Su presencia y amor prometidos son regalos preciosos a los cuales sólo tenemos acceso si tenemos una relación con Él. El Señor nos garantiza el triunfo mediante su fuerza, y sabiduría para cualquier obstáculo que nos presente el enemigo o este mundo.


Para asombro de todos, el fuego no tuvo efecto alguno sobre los tres líderes hebreos. Además de destruir todo lo que está en su camino, el fuego deja un olor característico de humo. Alguien cercano, que no voy a nombrar, encendió la parrilla a gas con demasiada intensidad y el fuego chamuscó su cabello, pestañas, cejas y hasta el vello de los brazos. Todos olimos el humo y el pelo chamuscado, y vimos el interesante "look" hasta que el cabello le creció nuevamente. No había manera de ocultar el accidente que había sufrido.


Pero no fue así en el caso de Sadrac, Mesac y Abednego. Ellos habían mostrado gran valor al enfrentar la muerte en el fuego y, cuando salieron del horno, no sólo estaban vivos, sino que ni un solo cabello se había chamuscado y ni siquiera tenía olor a humo. ¡Es imposible que el horno de fuego haya estado tan caliente al punto de que los soldados que estaban cerca hubieran muerto, y que el cabello de los que fueron arrojados al fuego mismo ni siquiera se haya chamuscado!


Tal vez no nos libraremos del daño colateral de todo horno de fuego que atravesamos, pero sí podemos vivir la experiencia con valor y emerger con la dulce fragancia de Cristo, por habernos mantenido cerca de Él. Este triunfo permitirá que influyamos en otros para que pongan su fe en Cristo, motivados por nuestro ejemplo de fe, valor y confianza en Él. Aunque el rey Nabucodonosor era malvado e idólatra, reconoció el poder del Dios de los hebreos que los había rescatado gracias a que confiaron en Él. Si bien Nabucodonosor no decidió servir al Dios viviente como resultado de esta experiencia, sí ordenó que todo su reino se refiriera respetuosamente al Dios de Sadrac, Mesac y Abednego: «¡No hay otro dios que pueda salvar de esta manera! » (v. 29).


Cuando estos tres hombres emergieron del fuego, todos los líderes los rodearon, asombrados. Luego, en vez de experimentar la muerte a la cual habían sido sentenciados a causa de su devoción al Dios Todopoderoso, los tres hombres judíos fueron recompensados. Su firme resolución de no ceder en el ámbito de su devoción a Dios los condujo a la experiencia del horno de fuego pero, en última instancia, al honor y a una recompensa incluso mayor.


Este devocional se basó en el libro Confiable: Un estudio de la vida y el carácter de Daniel. Para obtener más información, haga clic aquí.