Lidiando con los sentimientosMuestra

A veces todo el mundo se siente TRISTE: afligido, deprimido, desilusionado, preocupado o herido. Sentirse triste le sucede a todo el mundo, incluso a Jesús, incluso a Dios. Nos sentimos tristes cuando sucede algo realmente malo, como que alguien a quien amamos se enferme o muera, perdemos algo que nos importa, no obtenemos algo que realmente deseábamos o no estamos seguros de si las cosas van a salir bien en el futuro.
Dios siempre está con nosotros, pero la Biblia dice que cuando nos sentimos tristes, Él se acerca aún más a nosotros. Su Espíritu nos envuelve como un gran abrazo. Dios puede consolarnos cuando nos sentimos tristes. La Biblia llama sentirse triste a un espíritu quebrantado o a un corazón herido. Así como nos hace sentir mejor cuando alguien que nos ama pone una venda en una herida de nuestro cuerpo, el amor de Dios puede poner una venda en las heridas de nuestro corazón.
Está bien llorar cuando nos duele. Está bien pedirle a otros que nos ayuden cuando nos duele el corazón. Dios nos dará la fuerza para superar la tristeza aunque la situación que nos entristece no cambie. Di esto en voz alta: “¡Cuando me siento TRISTE, Dios me da consuelo!”
Escrituras
Acerca de este Plan

¿Qué hago cuando me siento enojado, triste, mal o contento? Dios nos hizo con emociones. La Biblia nos muestra que Dios también tiene emociones. Ellas no son malas, pero a menudo nos pueden llevar a tomar decisiones pecaminosas y egoístas. Dado que las emociones son un terreno común que compartimos con Dios, son una manera en que podemos acercarnos a Él y aprender más sobre Él. Este Plan familiar con videos de apoyo puede ayudar a los niños a aprender que dice la Biblia acerca de cómo lidiar con nuestros sentimientos.
More
Planes relacionados

COMPARTE TU FE: Una Misión Con Amor Y Propósito

Un Día a La Vez

Quiero estar sobrio

Bajo Sus Alas: Salmo 91

Cinco días para resetear tu vida

Llaves de libertad, el poder del perdón

Descansa Para Renovar

El poder de la pareja que ora

¡Cimientos Para La Tormenta!
