Formados por Cristo: 8 días para llevar tu paternidad al siguiente nivelMuestra

Día 1: Papá Proveedor
Te importa profundamente tu familia. Estás presente, trabajas duro y haces sacrificios todos los días—algunos visibles, muchos invisibles. A tu familia no le falta lo necesario. Y si algo se rompe, se acaba o se pierde, ahí estás tú para resolverlo.
Estás haciendo lo que cualquier buen papá quiere hacer: proveer.
Pero al avanzar más en el llamado de Dios para tu vida como padre, hay una pregunta más que vale la pena hacer: ¿También estoy proveyendo espiritualmente?
La Escritura nos presenta una visión de la provisión que va mucho más allá de lo material. En Deuteronomio 6:7, Dios nos da la instrucción de grabar Su Palabra en el corazón de nuestros hijos: “Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.”
No basta con que nuestra casa esté llena de comida si nuestra familia está pasando hambre por verdad.
Jesús nos recuerda en Mateo 4:4 que “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Eso significa que el alimento espiritual que llevamos a nuestro hogar es tan esencial como los víveres.
Cuando mi esposa, April, quedó embarazada por primera vez de nuestro hijo mayor, sentí que Dios me estaba llamando no solo a proveer lo físico, sino a asumir mi responsabilidad espiritual. En casi tres décadas de paternidad, definitivamente no lo he hecho de manera perfecta. Pero, como tú, sé que hay un papel más profundo que puedo desempeñar más allá de solo dar comida, techo y ropa.
La instrucción espiritual de nuestros hijos es nuestra responsabilidad, no solo la del pastor. Efesios 6:4 dice: “Padres… criadlos en disciplina y amonestación del Señor.”
Tus hijos no solo escuchan lo que dices; están observando cómo vives. Un padre que busca a Cristo de manera visible establece un ejemplo poderoso. No tienes que ser perfecto, pero sí tienes que estar presente—espiritual y físicamente.
Esto no se trata de culpa ni de agregar más cosas a una agenda ya llena. Se trata de ver la paternidad como Dios la ve. Ya has puesto una base sólida. Ahora es tiempo de edificar sobre ella con lo que más importa: las cosas eternas.
Entonces, ¿cómo se ve la provisión espiritual en la práctica? Aquí hay algunas maneras sencillas de comenzar:
- Lee en voz alta un pasaje corto de la Biblia antes de la cena.
- Ora con tus hijos antes de dormir.
- Comparte algo que hayas aprendido de la Palabra de Dios—aunque todavía lo estés procesando.
Estos momentos no tienen que ser largos ni elaborados. Solo tienen que ser reales.
Ya eres un proveedor. Ahora provee lo que tu familia más necesita:
un papá que lidera con fe, los alimenta con la verdad y los dirige hacia Jesús.
Acerca de este Plan

Te haces presente. Te importa. Das lo mejor de ti. Pero ser un papá comprometido no es lo mismo que ser un papá fiel. Demasiados padres se quedan en solo proveer y proteger, mientras sus hogares se enfrían espiritualmente y sus familias pasan hambre de verdad. En 8 días, aprende a liderar como Jesús: con verdad, sacrificio y propósito eterno.
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Nos gustaría agradecer a Manhood Journey por proporcionar este plan. Para obtener más información, visite: manhoodjourney.org




