Dios Usa Personas RotasMuestra

Introducción: “Dios usa personas rotas”
”Porque Yo te devolveré la salud, Y te sanaré de tus heridas”, declara el Señor,"
Jeremías 30:17 (NBLA)
Todos, en algún momento, cargamos heridas: decepciones, errores, pérdidas, culpas o cosas que nos hicieron daño. A veces esas heridas no se ven, pero duelen en silencio. Y cuando estamos rotos, pensamos que ya no servimos, que Dios no nos puede usar, o que nuestra historia terminó.
Este versículo nos recuerda una verdad poderosa: Dios es el que sana nuestras heridas. Él no descarta por estar lastimado, sino que promete levantarnos, restaurarnos y darnos una nueva vida.
Dios, no dice “algo de sanidad” ni “algún día”, dice que Él te devolverá la salud y sanará tus heridas. Eso significa que las cicatrices no son el final de tu historia; son un espacio donde Dios quiere obrar.
Día 1: “Lo que Dios sana, Él usa”
Lecturas: - 2 Corintios 12:9 (NBLA)
“Te basta Mi gracia, pues Mi poder se perfecciona en la debilidad”.
- Salmos 147:3
“Sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas”.
Hoy vivimos en un mundo de apariencias. Subimos a las redes las fotos con filtros, los mejores momentos, los logros. Pero casi nunca mostramos las lágrimas, los errores o las veces que sentimos que no damos más. Nos da miedo que nos vean débiles, porque pensamos que la debilidad nos hace menos.
El apóstol Pablo escribió cartas y predicó en todas partes, confesó que tenía una “espina en la carne”, una debilidad que lo acompañaba siempre. Tres veces le pidió a Dios que se la quitara, pero la respuesta fue: «Te basta Mi gracia, pues Mi poder se perfecciona en la debilidad». Pablo entendió que no necesitaba ocultar sus grietas; sino que allí era el lugar donde Dios brillaba más.
Lo que te rodea dice: “sé fuerte, no muestres tus heridas, disimulá tus fallas”. En cambio, nuestro Dios de amor nos dice: “mostrame tus debilidades, porque ahí me glorifico”. Tal vez te sentís como un vaso roto, desechado. ¿Sabés algo? Justamente por esas grietas es que la luz puede salir y brillar. Dios cura corazones quebrantados. Puede entender tu dolor, Él todo lo ve y transforma. Tus errores, tus fracasos, tus inseguridades… nada de eso lo asusta. Al contrario, son oportunidades para que su gracia abunde.
Todos llevamos heridas: momentos que dolieron, fracasos que nos hicieron sentir pequeños, errores que no podemos borrar, palabras que nos lastimaron. A veces pensamos que estar rotos nos hace inútiles o que Dios no nos puede usar. Pero este día quiere recordarte algo muy importante: Dios sana y restaura, y usa incluso lo roto para su propósito. Sus tiempos son perfectos y nada se escapa de Sus planes de bien para sus hijos.
Oración
“Señor, reconozco que no soy perfecto. Tengo luchas y debilidades que muchas veces me hacen sentir inútil. Pero hoy decido creer que tu gracia me alcanza y que en mis grietas tu luz puede brillar. Usame tal como soy".
Acerca de este Plan

Este plan de tres días te invita a descubrir cómo Dios puede sanar, restaurar y usar incluso las partes rotas de tu vida. A través de la Palabra, reflexiones y oraciones, aprenderás que tus debilidades no te descalifican, sino que son el lugar donde Dios muestra Su poder. Él no descarta a nadie: transforma las heridas en testimonios.
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Nos gustaría agradecer a Marian Méndez por proporcionar este plan. Para obtener más información, visite: www.instagram.com/marihanmok?igsh=ZzdmbGNraGs3bGRx&utm_source=qr









