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Agua Para Tu SedMuestra

Agua Para Tu Sed

DÍA 5 DE 5

Va a llover

Hay lugares tan desérticos que necesitan de una lluvia extraordinariamente abundante para que hagan la diferencia. Son sitios extremadamente secos y estériles que por años mantienen su sequedad sin que una hojita verde pueda verse en ellos. La tierra está en grietas como si clamase porque alguien que con misericordia las llenase.

La realidad es que hay ocasiones en la vida que el alma está profundamente resquebrajada y anhela con intensidad recibir un poco de agua fresca del cielo. Para los que no tienen a Cristo en sus vidas, esta sequía se acrecienta porque no es causa solo de circunstancias difíciles sino de una sequía del alma donde falta el agua de vida.

Para los que estamos en Cristo, los que tenemos el agua que salta para vida eterna, los que conforme a la promesa de Cristo, no tendremos sed jamás, la sequía que podamos experimentar en medio de situaciones difíciles de la vida, nos hace mirar al cielo con la fe de que recibiremos la lluvia que nuestra alma necesita.

El salmista proclamaba con fe la verdad preciosa de que Dios envía su lluvia a regar nuestra alma. “Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están tus caminos. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, cuando la lluvia llena los estanques” (Sal. 84:5-6 RVR1960).

Al orar delante del Altísimo, somos regados con el agua de vida. Al leer su Palabra la lluvia comienza a llenar los estanques. Cuando meditamos en sus maravillosas obras nuestro cielo se abre y nos moja la lluvia divina. Cuando nuestra alma tiene sed tenemos donde acudir, no estamos en un desierto del que no podamos salir. Nuestro Dios Todopoderoso trae lluvia a nuestra alma, lo seco reverdece y lo quebrado es sanado.

Esa es nuestra fe, una fe basada en las promesas divinas. Una fe que se sostiene de la promesa de Jesús: “Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna” (Juan 4:14 RVR1960).

Si aún no has rendido tu vida al Señor Jesucristo, hazlo hoy. Pide que perdone tus pecados y que sea tu Redentor y Salvador. "Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás” (Juan 6:35 RVR1960).

Pero si tu vida ya le pertenece al Señor, agárrate de sus promesas. Confía en su misericordiosa gracia y en su infinito amor. Él quiere saciar tu alma, ya comienzan las gotas de su bondad, de sus fuerzas, de su paz a caer sobre tu cabeza. Siente la lluvia de su bendición llenando tu vida, saciando tu sed. “Porque satisfaré al alma cansada, y saciaré a toda alma entristecida” (Jer. 31:25 RVR1960).

Libros de Grettchen Figueroa en

https://www.amazon.com/author/grettchen-99_books

Lo que nos pasa, El Hallazgo, Con los ojos en la cabeza, Bajo su luz, Un bocado cada día 1, Un bocado cada día 2, Un bocado cada día 3, Acércate más para oír, De la mano de Dios, Nuestro Femenino Corazón, Una mirada al corazón de Dios

ngfigue@yahoo.com

Agradecimiento especial a Jonathan E. Riddering por su colaboración en el arte gráfico.

Acerca de este Plan

Agua Para Tu Sed

Cuando el salmista dijo: “Mi alma tiene sed de Dios” estaba exteriorizando una de las necesidades más profundas del alma. Los seres humanaos, de alguna u otra forma, experimentamos una sed que sólo puede ser saciada por el torrente de las delicias de Dios. El propósito de este plan es llevarte a la Palabra de Dios para que ella te muestre la fuente de agua que salta para vida eterna.

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Nos gustaría agradecer a Grettchen Figueroa por proporcionar este plan. Para obtener más información, visite: facebook.com/GrettchenStage