Logo de YouVersion
Ícono Búsqueda

Florece: Vive Centrada en La Verdad De CristoMuestra

Florece: Vive Centrada en La Verdad De Cristo

DÍA 2 DE 5

Libre de la superación personal

Ser libre de la esclavitud de la superación personal comienza con reconocer que, en Cristo, no queda nada de ese viejo yo para mejorar. Lo único que podemos hacer es dejar ir todo eso. Esto es lo que significa “morir al yo”. No se trata de corregir nuestros malos hábitos; es dejar ir todo acerca de nosotras mismas (lo bueno, lo hermoso, lo malo y lo feo) y cooperar con el Espíritu de Dios cuando Él comienza el proceso de hacernos semejantes a Cristo, un proceso que dura toda la vida.

¿Qué hay de esos malos hábitos que queremos cambiar? Experimentaremos paz y gozo en lugar de frustración cuando comencemos a vivir conforme a nuestro estado de transformación. Fuimos con Cristo a su muerte, pero luego resucitamos con Él, lo que nos proporciona una realidad completamente nueva a partir de la cual establecer nuestros objetivos.

Al mismo tiempo, la nueva vida en Cristo no significa quedarnos cruzadas de brazos pasivamente mientras Dios nos transforma. Nuestro impulso de “mejorar” sigue siendo bueno, pero por obra del Espíritu ya está orientado hacia Dios y centrado en Cristo. Eso es lo que nos permite luchar contra el pecado y desarrollar un carácter piadoso ahora y por el resto de nuestras vidas.

Entonces, ¿cómo pasamos de los viejos e infructuosos objetivos de superación personal a los nuevos objetivos centrados en Cristo? En el trajín de la vida diaria, necesitamos saber cómo estas importantes verdades espirituales se traducen en una realidad práctica.

Primero, buscar las cosas de arriba (Colosenses 3:1-4), lo que significa hacer de las prioridades de Dios nuestras prioridades. Segundo, poner nuestra atención en Cristo y en todo lo que las Escrituras nos presentan acerca de la vida en el reino de Dios. Pablo revela, en algunas de sus otras cartas, el vínculo entre nuestros pensamientos y el crecimiento espiritual:

“Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz” (Ro.8:5-6 RVR1960).
Y en Romanos 12 leemos lo siguiente:

“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (vv.1-2 RVR1960).

No es mejorar nuestro yo el sacrificio al que el Señor nos llama; sino olvidarnos de nosotras mismas por completo y vivir para Él. No podemos hacerlo por nuestra cuenta, pero en Cristo podemos hacerlo progresivamente a medida que pensamos en las cosas de Dios: su Palabra, sus caminos y su pueblo. Quienes hagan de este su objetivo no se arrepentirán; de hecho, llegarán a ver que cambiar su foco de atención de sí mismos a Cristo conduce a la vida plena que les ha costado lograr durante tanto tiempo.

El discipulado no consiste primero en hacer, sino en llegar a ser. Sí, por supuesto que debemos hacer, pero en Cristo, lo que hacemos fluye de lo que ya hemos llegado a ser. En otras palabras, no hacemos para llegar a ser. Llegamos a ser para hacer. El discipulado es sencillamente el proceso, facilitado por el Espíritu, de apartarnos del pecado en todas sus manifestaciones y parecernos cada vez más al Salvador.

Puedes dejar de lado la superación personal y buscar el fruto de la salvación, “porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Fil.2:13 RVR1960).

Señor, ayúdame a soltar mi deseo de superarme por mis propias fuerzas y enséñame a depender de Ti, para que mi vida refleje cada día más a Cristo y dé fruto para Tu gloria. Amén.

Escrituras

Acerca de este Plan

Florece: Vive Centrada en La Verdad De Cristo

A través de ideas prácticas y una profunda exploración de las Escrituras, estos devocionales te inspirarán a fijar tu mirada en Cristo, la verdadera fuente de paz y satisfacción, dejando atrás las falsas promesas del amor propio y las tendencias culturales.

More

Nos gustaría agradecer a Editorial Portavoz por proporcionar este plan. Para obtener más información, visite: www.portavoz.com/florece