Fruto, raíz y corazón: Lo que llevas dentro sale afueraMuestra

Cada árbol da su propio fruto
"Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni se vendimian uvas de la zarza (Lucas 6:44 RVR1960).
No puedes dar lo que no eres. Tu esencia determina tu expresión.
Jesús profundiza la idea: cada árbol da su fruto según su naturaleza. Esto significa que no podemos producir fruto espiritual verdadero si nuestro corazón no ha sido regenerado. No se sacan uvas de una zarza ni higos de espinos. Es imposible dar fruto del Espíritu si vivimos alimentados por la carne.
Aquí no hay espacio para el autoengaño. Podemos aprender a decir lo correcto o actuar correctamente por un tiempo, pero tarde o temprano, el fruto revela la raíz. Tu carácter, tus hábitos, tus palabras cotidianas muestran qué clase de vida espiritual estás cultivando.
Esto también es una invitación a dejar de compararnos. Cada árbol da su propio fruto. No se trata de imitar el fruto de otro, sino de dar el que corresponde a la obra de Dios en ti. El problema no es el tipo de fruto que ves en otros, sino si estás dejando que Dios transforme lo profundo de tu ser.
Dios no quiere reformar tus ramas, quiere renovar tu interior. Solo entonces podrás dar fruto auténtico, constante y lleno de vida. El cambio espiritual no empieza en lo externo, sino en el corazón.
¿Estás cultivando tu vida interior de tal forma que el fruto que das refleje la obra de Dios en ti?
Escrituras
Acerca de este Plan

Jesús nos enseña que no podemos separar lo que hacemos de lo que somos. En Lucas 6:43-45, nos revela una verdad profunda y confrontadora: el fruto que damos refleja la raíz que llevamos. No se trata solo de cambiar conductas, sino de transformar el corazón. Este devocional nos invita a examinar nuestra vida desde adentro, para cultivar un carácter que dé buen fruto, coherente con el Evangelio que profesamos.
More
Nos gustaría agradecer a Arnoldo Arana por proporcionar este plan. Para obtener más información, visite: https://leadershiftglobal.com/
Planes relacionados

"Aprendiendo a Nadar: De la mano de Dios "

La fortalecedora Palabra de Dios: ofrecer a Dios agradecimiento y alabanza

El Ritmo De Jesús: 3 Días Aprendiendo a Permanecer

El Camino Estrecho | Del Libro La Vida Profunda

Quédense Quietos: 3 Días Sanando Almas Enfermas de Prisa

La Obra Del Espíritu Santo

Ebenezer - Hasta Aquí Nos Ayudó Jehová 6.0

Inquebrantables

Santiago
