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La Sala De EsperaMuestra

La Sala De Espera

DÍA 2 DE 3

Día 2: ¿Cómo Estoy Esperando?

Los israelitas podrían haber llegado a la Tierra Prometida en once días. ¡Once días!
Pero por sus actitudes (miedo, desobediencia, quejas), tardaron cuarenta años (Deut. 1:2-3).

Aunque es fácil leer esto y sorprendernos, debo confesar… lo entiendo.

Cuando estoy cansado, con hambre, emocionalmente agotado y aun esperando que Dios actúe… lo primero que sale de mi boca no es un canto de adoración. Suele ser una queja. Un suspiro profundo. O un “Bueno, esto es genial” lleno de cinismo.

No he construido becerros de oro, pero sí expectativas doradas… falsas esperanzas sobre lo que Dios debía haber hecho ya. Y cuando no se cumplen, es fácil caer en la amargura.

Pablo dice en Filipenses 2:

Hagan todo sin quejarse ni discutir.

La palabra griega para “quejarse” es γογγύζω (gogguzó) (susurrar, refunfuñar bajo el aliento). Una frustración interna que corroe la confianza. Es el mismo espíritu de los israelitas en el desierto: cuestionaban a Dios, dudaban de Su provisión y se enfocaban en lo que faltaba, no en Quién los acompañaba.

Refunfuñar retrasa nuestro avance y nos daña espiritualmente.

Dios no sólo quería llevarlos a la Tierra Prometida, quería transformarlos en el camino para que no llegaran siendo las mismas personas, con la misma mentalidad.

Practica Gratitud en Medio de la Espera

· Haz un hábito diario: anota 3 cosas por las que das gracias (aunque nada haya cambiado). Cambiará tu perspectiva. ¡Incluso haz una lista de “Victorias en el Desierto” … cosas buenas que pasan mientras esperas!

ORACIÓN:

Señor, admito que no siempre esperamos bien.
Refunfuñamos. Cuestionamos. Nos agotamos. Nos sentimos olvidados.
La decepción tienta a endurecerme.

Pero no quiero perder de vista tu presencia solo porque aún no veo tus promesas.

Purifícame. Cambia mi postura.
Ayúdanos a buscarte sin cesar.
Danos sabiduría para declarar vida, no quejas.
Muéstranos tu provisión en este desierto.

Señor, no queremos dar vueltas al monte años por negarnos a crecer en la espera.
Así que aquí está nuestro “sí”. Fórmanos. Purifícanos. Pódanos. Enséñanos a esperar como un hijo que sabe que su Padre es bueno.

En el nombre de Jesús,
amén.

Acerca de este Plan

La Sala De Espera

¿Te sientes estancado en una temporada de espera? Esta devoción de tres días te ofrece consuelo, verdad bíblica y esperanza mientras descubres que Dios no se ha olvidado de ti… incluso en la sala de espera.

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Nos gustaría agradecer a Respect My Crown por proporcionar este plan. Para obtener más información, visite: jjonthemic.com