DIOS NUNCA LLEGA TARDE

Dia 3 de 8 • Ver la lectura de hoy

Devocionales

Un milagro mayor


Quiero hablarte hoy acerca de la hija de Jairo, no sé si has leído acerca de esta historia, pero quiero que sepas que Jairo era el principal de la sinagoga y su hija se estaba muriendo, así que él, deja de lado su posición, va corriendo y postrándose le ruega al Señor diciendo: “Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá”.


El Señor pudo haberle dicho, ahorita no puedo, estoy ocupado con esta multitud, pero no, Él fue con Jairo. Camino a su casa, aparece la mujer del flujo de sangre, la cual quedó sana de su tormento al tocar el borde de su manto, y luego, vemos cómo ella le explica lo que estaba viviendo y le cuenta que tocó Su manto, y sintió que poder salía de Él, porque ese es mi Jesús, solo poder, solo misericordia y solo amor.


Cuando por fin desocupan al Señor, y continúa su camino a la casa de Jairo, le salen al encuentro los siervos de Jairo, que le dicen: “Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro?”. Imagínate por un momento lo que pasó por la mente de Jairo, si el Señor se hubiera apurado, si hubiera corrido 3 minutos antes, su hija no se habría muerto, pero es cuando el Señor le da una palabra que también es para ti que estás leyendo este plan de lectura: “No temas, cree solamente”. El Señor le estaba diciendo, Jairo no temas porque tengo mejores noticias para ti, aunque tu hija está muerta, yo la voy a resucitar.


Qué diferente es una sanidad a un milagro de resurrección, fue tan importante que quedó registrado en tres de los Evangelios. Este hombre, aunque tenía su postura y era el principal de la sinagoga, no le importo fue y buscó al Señor, porque sabía que en Jesús estaba la respuesta, sabía que Jesús era el hijo de Dios y fue y se postró a sus pies y le rogó que fuera con él, y qué glorioso milagro el que recibió Jairo en ese día.


Dios estaba buscando una ocasión para bendecir a Jairo más allá de su petición, ¡Dios nunca llega tarde!