Enemigos Del Reino

Devocionales

Todos somos necesarios 


La clave para vencer el individualismo es no menospreciar a los demás. Necesitamos reconocer que todas las personas tienen algo que aportar a nuestra vida. Nadie es mejor ni peor que nosotros, solo somos diferentes. Aprendamos a trabajar con cada persona sin menospreciar sus habilidades solo porque sean distintas a las nuestras. Esa fue la clave de Jesús cuando formó equipos: no escogió personas iguales y jamás menospreció a ninguno. Pongamos nuestros dones y talentos al servicio de los demás y confiemos en que todos somos indispensables en el reino de Dios. Eso apartará de nuestro corazón el individualismo.