Donde Te Conocí

Devocionales

¡Este es el momento!


Siento que el tiempo trajo este momento a un buen lugar, al sitio perfecto 


Y no pretendo esquivar mis defectos, ya no hay pretextos ¡Este es el momento!


Cuántas veces has tenido la oportunidad de cambiar un instante, pero las excusas y el orgullo fueron más importantes. Toda acción humana donde procedes solo por tus necesidades y necedades, sin pensar que el Padre tiene pensamientos más altos. El tiempo de Dios es perfecto, el lugar correcto, hemos sido predestinados desde la eternidad para la eternidad. 


Es hermoso entender que en su plan me encontraba y que desde siempre me colocó para este tiempo. No podemos negar que hemos estado en un sin número de situaciones erradas, equivocadas, pero hoy es el momento. Momento de parar, de pensar lo que tenemos y somos en Cristo. 


Cada temporada Dios nos ha dado todo para que su intención, su voluntad se pueda ver en sus hijos, sin embargo no hemos depuesto el yo, luchamos en nuestras fuerzas. Pero ya no hay pretextos, no postergaremos la asignación. Dios se ha impartido en nosotros, él hará. Es nuestra oportunidad, pues todo lo podemos, todo lo tenemos, en él estamos completos. 


Este es el momento de tomar el lugar y responder al privilegio que se nos ha dado. Somos una generación que transformará cada institución: personas, matrimonio, familia e iglesia se restablecerán para alinearse con el propósito eterno. Desde donde nos encontremos debemos ser luz para alumbrar a los que nos rodean, debemos expresar lo que somos en Cristo.  


El pensamiento de Dios es uno solo, direccionado a un solo propósito; ser parte de la causa nos sienta juntamente en su trono. Estamos viviendo la estación más grandiosa, muchos antes de nosotros anhelaron ser parte activa de esta maravillosa época. 


Saber que somos débiles nos fortalece en Cristo, pues entendemos que no es por nosotros sino por el poder que está en nosotros. Poder que nos levanta, nos transiciona y nos llena para seguir sin desmayar. Cada circunstancia es el instante perfecto para demostrar con acciones de qué estamos hechos.


Es hora de responder al llamado y sumar en la edificación de los santos. No podemos callar, por esto nos debemos capacitar para ser los ministros competentes de nuestros hogares y con este ejemplo romper toda estructura hecha por manos de hombre. ¡Este es el momento!


¿Qué estás esperando para manifestar al que te habita? ¿Será que las excusas son más fuertes que lo que has recibido como hijo de Dios?