Moneylife: Comprendiendo La Visión De Dios Sobre El Dinero

Devocionales

No es casualidad que las palabras disciplina y discípulo compartan una raíz común. Un discípulo aprende a seguir a su maestro con el tiempo; no sucede de una vez. En 1 Corintios, Pablo compara el entrenamiento espiritual con el entrenamiento atlético. Él escribe: “¿No saben que en una carrera todos los corredores compiten, pero solo uno obtiene el premio? Corran, pues, de tal modo que lo obtengan. Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre.”(1 Corintios 9: 24-25).


Así como no se puede competir como corredor sin el entrenamiento adecuado, nuestras vidas financieras también requieren disciplina. Tenemos que ser consistentes en nuestras disciplinas diarias y permanecer dedicados a lograr nuestros objetivos. Pero más que eso, necesitamos conocer y seguir los caminos de Dios si queremos conocer la verdadera libertad financiera.


Durante su ministerio terrenal, Jesús habló sobre el dinero y nuestros corazones. La forma en que manejamos el dinero es un indicador externo de nuestra condición espiritual interna.


Si nuestros corazones están llenos de codicia, nuestras finanzas reflejarán codicia. Si nuestros corazones están llenos del deseo de enriquecerse rápidamente, nuestras finanzas lo reflejarán. Si nuestro corazón carece de contentamiento, nuestras finanzas lo reflejarán.


El primer paso y el más importante para cambiar nuestro corazón es reconocer que no somos dueños, sino administradores temporales. Dios es dueño de todo ... literalmente. No somos dueños de nada ... literalmente. La Biblia dice que nacemos desnudos y volveremos desnudos al polvo. ¡No llevamos nada con nosotros! Simplemente administramos el dinero y las posesiones durante una temporada corta.


Por tanto, nuestros planes no deben ser convertirnos en constructores de riquezas, sino en trabajadores fieles y administradores de lo que Dios nos confía, ya sea mucho o poco.