Contentos en Cristo

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Devocionales

¿Qué es el contentamiento?


¿Has escuchado acerca del contentamiento, acerca de lo que significa estar contento?


El contentamiento no es una palabra que se use con frecuencia hoy en día, ya que las personas están inmersas en su rutina diaria. Pero déjame contarte una vieja historia.


Fue en Gran Bretaña y ella era una de las cocineras de un gran castillo. Hablando de dinero, ella simplemente gritó un día: «Ojalá tuviera cinco libras». Bueno, el dueño de la casa escuchó eso y bajó. Era un hombre generoso y le dio cinco libras. Ella entró a la habitación contigua y dijo: «¿Por qué no pedí 10?». 


¿No es así como son nuestros corazones a veces? Obtenemos exactamente lo que pedimos y luego pensamos: «Bueno, también quiero esto otro». Obtenemos algo aquí y queremos algo allá. 


Todos tenemos necesidades: financieras, de salud, relacionales, y la lista continúa. No siempre podemos ver claramente cuál es nuestra verdadera necesidad. Por ejemplo, nuestras vidas cambiaron en solo un segundo debido a un pequeño virus que cambió nuestra perspectiva. ¿Puedes estar contento con un futuro incierto? ¿Estás contento con el aislamiento parcial en el que nos encontramos?


En el libro de Filipenses en la Biblia, el apóstol Pablo habla sobre cómo lidiar con la incertidumbre y encontrar contentamiento. En ese momento, Pablo estaba en la celda de una prisión. Estaba encadenado, pero escribió: «No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan». Además, dijo que había aprendido a estar contento en cualquier circunstancia en la que se encontraba. Fue un erudito, un maestro: era elogiado dondequiera que iba. Desde la cárcel, dice: «He aprendido a estar contento sin importar las circunstancias en las que me encuentre».


El contentamiento no es complacencia y rara vez se aprende cuando las cosas van bien. El secreto del contentamiento no es querer ni tener más. Como sugiere Pablo, es de hecho querer lo que tenemos y darnos cuenta de que Dios nos ha dado todo lo que necesitamos. Podemos tener confianza en él. Jesucristo es tu Creador y tu Dios, y te cuida en todo momento.