El Dador De La Gracia

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Devocional

Día Uno: El Salvador Inesperado, pero Anticipado 

¿Cuál es el período de tiempo más lago que has esperado por algo? Quizás esperaste por un nuevo empleo, un cónyuge, una comunidad de amigos o hasta un buen informe de salud, más de lo esperado. El esperar puede causar ansiedad en el corazón, especialmente cuando no sabemos cuánto tiempo durará.

El último profeta que les habló a los israelitas fue Malaquías, quien dijo que Dios enviaría un Salvador para arreglar las cosas. Luego, esperaron por Jesús durante 400 años, durante los cuales experimentaron el exilio, el hambre, la guerra y la entrada y salida de la tierra que Dios les había prometido. Durante este tiempo, Dios guardó silencio y no envió ni un solo profeta para guiarlos. Confundieron las leyes de Dios y se dividieron en sectas religiosas, cada una con ideas diferentes sobre el Mesías esperado y de cómo vivir una vida agradable a Dios.

A medida que la nación judía luchaba por mantener su unidad, los romanos trataban a la gente con dureza. El pueblo gemía por un Libertador victorioso sobre su enemigo. David había derrotado a Goliat con solo una honda y una piedra. ¡Con certeza, el Mesías derribaría a los romanos!

Es probable que Pedro nunca haya esperado encontrarse con el Mesías durante su vida, ¡y mucho menos convertirse en uno de sus amigos más íntimos! Igualmente, nosotros tampoco podemos comprender todo lo que Dios nos ha preparado.

El Mesías no era lo que el pueblo - incluso Pedro - esperaba. Dios eligió una familia ordinaria y un nacimiento humilde para Jesús en un tiempo en que Israel esperaba a un gran, victorioso rey. Jesús confrontaba a los líderes religiosos, se reunía con pecadores y escogió a hombres comunes para ser sus discípulos. Todo lo que dijo e hizo fue contradictorio a lo acostumbrado.

Jesús quería mostrar que el Reino de Dios es un reino de restauración. Eso es lo que lo hace tan increíble. ¡Es una buena noticia para quienes más lo necesitan! Él tomó la forma de un ser humano para salvarnos a través de su propia gracia, una salvación que no podemos obtener por nuestra propia cuenta. Al estudiar la historia de Pedro, veremos cómo la aceptación de la gracia es para muchos la lección más difícil de aprender

Reflexión: ¿Alguna vez has sido sorprendido o decepcionado porque tus expectativas para una nueva temporada de vida no se cumplieron o estaban equivocadas? ¿Cómo respondiste?

Oración: “Señor, ayúdanos a ser pacientes y fieles mientras esperamos en Ti. Confío en que lo mejor para mi vida llegue en tu tiempo. Amén."