Superando desordenes alimenticios

Devocionales

Los desórdenes alimenticios pueden convertir un momento ordinario en uno ansioso. Pueden contribuir a la escasez de paz y a la creciente sensación de ansiedad, estrés y agotamiento. Vivir con un desorden alimenticio puede convertir la comida, algo necesario para sobrevivir, en una fuente de constante miedo, estrés y abrumación. Fiestas de trabajo, almuerzos familiares y festividades se vuelven algo difícil de manejar por el peso emocional que la comida puede causar. Pero hay esperanza. 


Hay un camino para encontrar paz, y Su nombre es Jesús. Recuerda, paz no es solo algo que Dios puede dar, es quien Él es. Observa Isaías 9:6 NVI:


Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.

Jesús es el Príncipe de Paz. Si te sientes ansioso/a, abrumado/a, preocupado/a, di Su nombre y deja que te envuelva. 


Quizás suena bien en teoría, pero no estás seguro de cómo puede superar tu batalla con la comida. Quizás hayas experimentado incontables noches sin dormir y de intensas emociones, preguntándote si algún día saldrás de eso. Debes saber que si confiamos en Jesús, sabemos que no hay nada que Él no pueda vencer. Jesús dijo en Juan 16:33 NVI: "Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo". 


Jesús lo soporto todo mientras estaba colgado en la cruz. Él cargó el peso de este mundo caído: cada pecado, juicio, dolor y emoción. Pero la tumba no pudo detenerlo. Él resucitó tres días después, conquistando todas las cosas, para que nosotros pudiéramos vivir en libertad. 


Hoy, si te sientes atrapado en la batalla con un desorden alimenticio, reclama tu libertad. Di el nombre de Jesús. Descansa en Él, sabiendo que Él jamás prometió que esta vida sería fácil, pero prometió estar con nosotros en el medio de ella, y Él ya venció. Durante los próximos días, hablaremos acerca de pasos prácticos para ayudarte a vencer tu batalla con desórdenes alimentarios y descubrir la saludable, abundante vida que Jesús ofrece. 


Ora: Padre, vengo a Ti hoy sintiéndome abrumado/a. Líbrame de mi batalla con desórdenes alimenticios. Ayúdame a experimentar Tu paz, gracia, amor y misericordia en su totalidad. Cuando esté ansioso/a, ayúdame a depositar en Ti toda ansiedad, sabiendo que estás conmigo, Tú puedes encargarte de todo eso, Tú ya has vencido. En nombre de Jesús, amén.


*Sabemos que las batallas con desórdenes alimenticios son complejas y derivan de muchos factores diferentes. Trataremos este tema desde una perspectiva espiritual, pero si tú o alguien que amas está luchando con esto, es tiempo de buscar ayuda. Busca un consejero cristiano o un doctor en tu comunidad. Dile a alguien en quien confíes. No debemos batallar la vida solos, así que pídele a Dios que te revele tu próximo paso.