Dios está en Gobierno

Devocionales

La Palabra te conforta


Nunca se apartará de tu boca la Palabra de Dios, sino que de día y de noche meditarás en ella para que guardes y hagas todo lo que está allí escrito, entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien. La Palabra de Dios es perfecta, te protege, te hace sabio y te da luz. La Palabra de Dios es eterna, pura y justa. Sus mandamientos son más deseables que el oro, son más dulces que la rica miel. Ellos te protegen de cualquier daño y hacen triunfar a quienes la obedecen. La Palabra de Dios es lámpara a tus pies y lumbrera a tu camino. El cielo y la tierra pasarán, pero sus palabras no pasarán. Bienaventurado eres si no andas tras el consejo de los malos, sino que en la Palabra de Dios está tu delicia y en ella meditas de día y de noche. Si haces esto, todo lo que hagas prosperará.


La Palabra de Dios es tu consuelo en tu aflicción porque sus dichos te han vivificado. Acuérdate de los juicios antiguos del Señor, y consuélate. La Palabra de Dios se escribió para tu enseñanza, a fin de que por la consolación de las Escrituras tengas esperanza. Si la Palabra de Dios es delicia para ti, no perecerás en tu aflicción. El Señor nunca se olvida de sus promesas para contigo porque sabe que son tu única esperanza. Ellas te dan fortaleza en todas tus tribulaciones, te reconfortan y reviven.


El Señor te hará entender y te enseñará el camino en que debes andar, sobre ti fijará sus ojos. El Espíritu del Señor te guiará a toda verdad, entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabras que digan este es el camino, anda por él, y no vayas a la mano derecha ni a la izquierda. El Señor te enseña a hacer su voluntad porque él es tu Dios. Su buen Espíritu te guía a tierra de rectitud. El Señor te guía en su justicia. El Señor te ha guiado según su consejo aquí en la tierra y después te recibirá en su gloria eterna. No te preocupes por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. 


Reflexionemos


¿Has aprendido a encontrar consuelo en la Palabra? ¿Te deleitas en su Palabra? ¿Disfrutas leer la Palabra y meditar en ella? Es tiempo de dar ese paso en tu vida.