Dios está en Gobierno

Devocionales

El Señor es tu guardador


No tengas miedo porque el Señor irá delante de ti y estará contigo. Él no te desamparará, no temas ni te intimides, porque Dios es tu Dios eternamente y para siempre. Él te guiará aún más allá de la muerte. Yo te instruiré, dice el Señor, y te guiaré por el camino mejor para tu vida. Yo te aconsejaré y observaré tu progreso. Entonces tus oídos oirán a tus espaldas las palabras que digan: Este es el camino, anda por él y no dobles a la derecha ni a la izquierda. El Señor es tu guardador. Es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche. El Señor te guardará de todo mal. Él guardará tu alma. Él guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre. Los pasos de los buenos son guiados por el Señor. Él se deleita en cada paso que dan.


¿Quién te separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, angustia, persecución, hambre, desnudez, peligro o espada? En todas estas cosas eres más que vencedor por medio de Cristo. Entrega al Señor tus problemas y él te sustentará. No dejará para siempre caído al justo. No temas porque el Señor está contigo. No desmayes porque él es tu Dios. Siempre te ayudará y te sustentará con su mano poderosa. Si Dios es por ti, ¿quién contra ti? Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará el Señor.


Aunque tus familiares te dejen, el Señor te recogerá. Estará contigo todos los días, hasta el fin de tus días. En Dios confían los que le conocen. Él no desamparará a los que le buscan, nunca se olvidará de ti. Esfuérzate y ten ánimo, no temas ni tengas miedo, porque el Señor tu Dios es el que va contigo. No te dejará ni te desamparará. El Señor no desamparará a su pueblo por su gran nombre, porque él te ha hecho parte de su pueblo.


Reflexionemos


El amor de Dios es tan grande que nos hizo hijos suyos y nos dio el privilegio de llamarlo Padre. Ten presente que en todo tiempo ese amor te habita, guiándote a toda verdad; no trabajes en tus fuerzas, sé natural y recuerda que eres portador de las fuerzas del Espíritu Santo.