Dios está en Gobierno

Devocionales

La vida de Cristo en el hogar


Quítate toda amargura, enojo, ira, gritería y malas palabras en tu vida y en tu hogar. Antes, sé benigno con otros, misericordioso, perdonándose el uno a otro como Dios también te ha perdonado en Cristo. La mujer casada respete a su propio marido como al Señor, porque el marido es cabeza espiritual de la mujer, así como Cristo es la cabeza espiritual de la iglesia. El hombre casado, ame a su propia mujer, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella. Recuerda que el que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Mujer, respeta a tu marido para que los que no creen todavía en el Señor sean ganados por la buena conducta que llevas. No devuelvas mal por mal, ni maldigas. Por el contrario, sé de bendición porque Dios te ha puesto para que seas un canal de bendición.


El Señor es paciente para contigo. Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tú y tu casa. La voluntad de Dios es que ninguno se pierda, sino que todos puedan arrepentirse y creer en él. Así dijo el Señor: «Cercana está mi salvación para venir y mi justicia para manifestarse». Él te hablará palabras por las cuales serás salvo tú y tu propia casa.


Instruye al niño en su camino y cuando fuere más grande no se apartará de él. Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra. Ama a tu esposa como a tu propio cuerpo. La mujer casada esté sujeta a su propio marido como al Señor. Hijo, obedece en el Señor a tus padres porque esto es justo. Y tú, padre, no provoques a ira a tus hijos, sino críalos en disciplina y amonestación del Señor.


Reflexionemos 


¿Tu familia y tú manifiestan a Cristo en todas las áreas? El ejemplo empieza desde casa. Es de suma importancia que los padres sean imitadores de Cristo, con ello de manera natural los hijos serán imitadores de Jesucristo, puesto que es lo que modelan sus padres. Si ves que tu hogar no expresa la vida de Cristo, ora al Padre celestial para que te ilumine cómo manifestar la vida del Cristo que portas y con ello puedan ser un hogar conforme al diseño del Padre.