Dios está en Gobierno

Devocionales

Nueva criatura


Si confiesas tus pecados, Dios es fiel y justo para perdonarte y limpiarte de toda maldad. Si has pecado, tienes un abogado que te defiende: Jesucristo el justo. Debemos saber que quien está en Cristo es nueva criatura, las cosas viejas pasaron y todas ahora son hechas nuevas. Gracias a la sangre de Cristo derramada en la cruz, tú has sido rescatado y recibes el perdón de los pecados. Deja tu camino y vuélvete a Dios, el cual tendrá de él misericordia y será amplio en perdonar. Recuerda que te dio vida cuando estabas muerto en tus malos caminos y pecados.


Por cuanto todos pecaron, están destituidos de la salvación que Dios da mediante Jesucristo, porque la paga del pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es vida eterna en Jesucristo. Así amó Dios al mundo dio a su hijo único, Jesucristo, para que todo aquel que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna, pero el que rehúsa creer en el Señor no verá la vida, sino que la ira de Dios estará sobre él. Sin embargo, a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el poder de ser llamados hijos de Dios. Por la gracia de Dios eres salvo, por medio de la fe en Cristo, pues es un regalo de Dios. La salvación no se recibe por las buenas obras que uno pueda hacer, así nadie se puede jactar en sí mismo.


Por lo demás, todo lo que es verdadero, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si hay algo digno de alabanza, en esto debes pensar. La Palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que una espada de dos filos. Penetra hasta en los más íntimos pensamientos, poniendo de manifiesto lo que somos en realidad. 


Pon la mira en las cosas de Dios y no en las que este mundo ofrece, porque tú has muerto y tu vida ahora está centrada en Cristo. Reconoce a Dios, sírvele con un corazón perfecto y con buen ánimo, porque el Señor examina tu corazón, y conoce los pensamientos que tienes. Si le buscas, le hallarás; más si lo dejas, te desechará para siempre. 


Reflexionemos


Recibiste por gracia el amor de Dios por medio de la salvación. Disfrútalo y dale honra y gloria.