El Otro Lado De La Prueba

Dia 2 de 5 • Ver la lectura de hoy

Devocionales

UNA FE AUTÉNTICA


Tengo una confesión que hacer: cuando estaba en la escuela, ¡me gustaban los exámenes! Yo sé que vas a pensar que soy raro y extraño, pero, de verdad que disfrutaba ese período de evaluación. Bueno, para ser más específico, no me gustaban todos los exámenes, me gustaba los exámenes de las materias que a mí me gustaban. Por ejemplo, odiaba los exámenes de Biología, pero me encantaban los de Historia, Lenguaje y algunos de Matemáticas.


Ahora bien, en la vida real, nosotros no escogemos las pruebas que queremos pasar, sino más bien las pruebas nos escogen a nosotros. ¿No es así? Tú puedes ser muy bueno en el área de las relaciones y te gustan las pruebas en esas áreas porque no se te hacen tan difíciles, pero cuando la prueba tiene que ver con lo económico… ¡Ay no!


Algo que tienen las pruebas es que revelan dónde está nuestra fe en esa área. Tu generosidad será puesta a prueba, no cuando te ganes el bono anual de productividad, sino cuando no haya comisiones o cuando tu empresa tenga que cerrar. Tu capacidad de amar a otros no necesariamente se verá a prueba con personas que te caen bien, sino con aquellas que piensan diametralmente opuesto a ti. El Apóstol Pedro dice “Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica.” (1 Pedro 1:7). 


Y una vez más, al igual que Santiago, Pedro describe el resultado de pasar y aprobar la prueba como algo mucho más valioso que el mismo oro. Dice que traerá alabanza, gloria y honra en el día en que Jesucristo sea revelado a todo el mundo. ¡Eso es poderoso y eso es algo que yo quiero para mi vida!


Paso de Acción


La próxima vez que te encuentres en una prueba, reflexiona y responde estas preguntas:



  • ¿Está mi fe pasando la prueba?

  • ¿Qué dice de mí y de mi carácter la manera como estoy respondiendo a esta prueba?

  • ¿Cómo puede esta prueba ayudarme a parecerme más a Jesús?


Haz un diagnóstico objetivo de tu respuesta a la prueba actual y pídele a Dios que te ayude a desarrollar una fe auténtica.