Dios en nuestras oraciones

Devocionales



Acudimos a Dios de todo corazón con nuestras peticiones y esperamos su respuesta, cuando no vemos respuesta nos enojamos. Queremos que Dios haga lo que le pedimos dentro de los parámetros de tiempo que le damos, porque hasta eso hacemos, le damos tiempo para que cumpla. Pero, estos días vamos a revisar nuestras oraciones, cuál es el propósito de ellas.


Muchas de nuestras oraciones son un ruego a Dios para que Él haga lo que queremos, salen de un corazón sincero, las hacemos como personas que, en nuestro razonamiento humano, creemos que merecemos, necesitamos lo que pedimos y por lo tanto acudimos a Dios con nuestro razonamiento para convencerlo de nuestra necesidad.


Hay cientos de oraciones registradas en la Biblia, todas salen de un ser humano que anhela la intervención de Dios en el quehacer diario de la humanidad, sea cual sea. En oraciones como esta de Jeremías, nos retan a revisar cómo son nuestras peticiones y oraciones ante Dios. A Dios no podemos llegarle con órdenes, Él es quien gobierna las naciones, cuando no lo conocemos creemos que él esta esperando que le ordenemos para trabajar, pero no es así.


La oración nos lleva a conocer al verdadero Dios, a entender que su poder es infinito. Jeremías inicia su oración declarando quién es Dios, él es El Señor, el dueño de todo lo que existe, hizo el cielo y la tierra,  luego la frase que no debería faltar en nuestras oraciones, Jeremías reconoce que “nada es imposible para Dios”; es importante esta parte, porque nuestro concepto de Dios es lo que hace que lleguemos ante él con órdenes, cuando deberíamos llegar con humildad, reconociendo que somos criaturas suyas, que tanto merece ser oído mi vecino como yo, aunque ambos pedimos cosas diferentes.