[Serie Dichosos los que sufren] La culpa y el remordimiento

Devocionales

Dios me ama incondicionalmente

De todas las historias de la Biblia, hay una en particular que cada vez que la leo, me imagino la escena en mi mente como si fuera una película. Dios quiere mostrarle a Abraham su futuro, y para hacerlo, le pide que salga de su tienda, que mire las estrellas y que trate de contarlas. 

¿Te ha pasado de estar en el campo, lejos de las luces de la ciudad, y mirar las estrellas? Es algo mágico, mejor que una película. Uno se queda hipnotizado por la belleza y la paz que el firmamento transmite. Nos da una perspectiva diferente de las cosas.

Sabes, hoy te animo a que salgas de tu tienda y que mires las estrellas. ¿Sabes por qué? Porque es necesario que salgas de la tienda, de lo común de estos días, y veas las cosas desde otra perspectiva. 

Dios le dice a Abraham que mire el cielo y que cuente las estrellas. Para contarlas hay que pasar tiempo, hay que dejar de hacer lo que uno está haciendo y poner la mirada en la inmensidad de lo que Dios quiere mostrarnos. En el caso de Abraham, las estrellas representaban la esperanza de una descendencia. En tu caso, al mirar la inmensidad del cielo, quiero que pienses en la inmensidad del amor de Dios por ti.

El salmo en el que nos enfocaremos hoy habla sobre el amor de Dios para con nosotros. Nos presenta a un padre tierno que nos perdona y nos ama. Hoy te invito a dejar la culpa por lo que hiciste y lo que no hiciste por tu ser querido. Deja en la tienda todos esos pensamientos que comienzan con: «Si tan solo…» «Tendría que haber hecho esto o aquello…» déjalos en la tienda, y sal a mirar el cielo. Sal a recibir el perdón y el amor de Dios para contigo que es tan inmenso como el cielo sobre la tierra. Pon tu esperanza y tu mirada en su amor inagotable.

Reflexiona: ¿Puedo aceptar el amor y el perdón incondicionales de Dios? 

Diario de apuntes: Te animo a que escribas tu «historia de amor» con Dios, cúando, cómo y en qué circunstancias lo conociste. Toma nota de todas las bendiciones que has recibido y tienes hoy. 

Palabra de consuelo del día: «…Tan grande es su amor por los que le temen como alto es el cielo sobre la tierra» (103:11) NVI. Que este sea tu foco de atención hoy. En la inmensidad del amor de Dios por ti. Deja que su amor colme cada fibra de tu corazón, que llene el vacío y sane tu corazón.