Hombre de Dios

Devocionales

Visión en acción



El cuarto elemento esencial para convertirse en el total hombre espiritual es estar consciente de las necesidades espirituales de tu familia. Un hombre espiritual es capaz de discernir a través de la superficie o de lo visible. Cuando escucha a sus hijos, no solo escucha lo que dicen, sino también discierne como se sienten, y reconoce cuando experimentan más de lo que están diciendo. La Biblia dice que Jesús confrontó a las personas y los conoció desde dentro (Juan 2:25). No tenemos la mente de Cristo a ese nivel, pero mientras crecemos en Él, iremos desarrollando Su sensibilidad hacia las necesidades de los otros.


Un padre que se ha llenado con el Espíritu de Dios puede rápidamente discernir las necesidades espirituales básicas de su familia y buscar las oportunidades para enseñarles principios espirituales importantes. Él también es responsable del progreso espiritual de su familia. Cuando ve que sus hijos están a la deriva, les anima y les ayuda a mantenerse anclados a la roca sólida de la fe. El hombre de Dios también reconoce que los miembros de su familia necesitan una iglesia centrada en Cristo donde aprenderán Escritura, tendrán compañerismo con la gente de Dios y aprenderán cómo compartir su fe. La iglesia adecuada es tu gran ayuda para construir el tipo de hogar correcto.



Hace muchos años, conocí a una familia que estaba yendo a una congregación muy liberal con compañerismo y espiritualidad bastante muertos. Visitaron nuestra iglesia durante varios domingos y recuerdo haber estado genuinamente preocupado por su bienestar espiritual mientras hablaba con ellos. Habían fuertes señales de alerta mostrando que no todo estaba bien con ellos. Tristemente, el padre parecía no estar consciente de ellas o no quería reconocer que existían, así que lo animé a que llevara a su familia a una iglesia que se centrara en la Biblia y que se involucrasen lo más pronto posible.



Dos años pasaron para que el padre tomara mi consejo. Aún puedo recordar como él y su esposa se acercaron durante la invitación un domingo por la mañana. Lágrimas corrían por sus rostros y compartieron: "Pastor, finalmente tomamos la decisión de unirnos pero me temo que esperamos demasiado tiempo". Durante esos dos años, ambos hijos adolescentes se rebelaron, casi destruyendo sus vidas completamente.



Ese tipo de procrastinación ocurre demasiado seguido. Estar conciente de y en sintonía con las necesidades espirituales de tu familia, y tomar acción cuando sea necesario, asegura tu lugar como el líder espiritual en tu casa, y protege a tu familia de todo lo que busca destruirla.