Hombre de Dios

Devocionales

La pausa que reconstruye


La tercera cosa necesaria para convertirse en el total hombre espiritual es tener devociones regulares privadas. Podemos decirles a nuestros hijos repetidamente que lean la Biblia y que oren, pero la forma más sencilla y efectiva de enseñarles este principio espiritual es el ejemplo, liderando un tiempo devocional con ellos. Un padre no puede dejarle esto a su esposa. Puedes decir: "Pero yo viajo... casi no estoy en casa". Incluso cuando no estás en casa muy seguido, tu familia necesita que los guíes a buscar al Señor cuando estás con ellos. Cuando un niño ve a su padre leyendo la Biblia y orando de rodillas, la memoria se marca irrevocablemente en su mente impresionable.


Déjame preguntarte: ¿Cuándo fue la última vez que tus hijos te vieron de rodillas con una Biblia abierta, buscando la dirección de Dios? Esa es una lección inequívoca para un niño. Para ser un hombre espiritual, debes tomarte el tiempo de hablar con el Padre y escucharle a través de Su Palabra. La regularidad de estas reuniones, no su duración, es lo importante. Incluso cuando vas tarde, te sugiero que tomes una pausa lo suficientemente larga para ponerte de rodillas y decirle al Señor: "Estoy de rodillas frente a Ti, y pongo mi corazón a obedecerte hoy". Dios recompensará tu lealtad.


A través de los años, he visto que los hogares de padres que hacen esto son grandemente bendecidos. ¿Por qué? Simplemente porque cuando estamos de rodillas ante Él, Dios nos hace madurar y nos guía a tomar pasos espirituales cada día. Incluso si solo puedes pausar para una oración de compromiso y un versículo bíblico memorizado en la mañana, asegúrate de hacerlo. Esto te preparará para el día que viene. Entonces podrás tener períodos más largos de meditación y lectura de la Biblia más tarde en el día cuando tengas más tiempo.


Entiende que la actitud de tu mente influye cada aspecto de tu casa, y por eso necesitas principios bíblicos para ser el hombre, esposo y padre que quieres ser. Cuando tu atención está enfocada en verdades bíblicas, estás ejercitando la mente de Cristo: Su pensamiento y Su forma de responder ante las circunstancias. Cuando piensas como Jesús, nunca amarás a tu mujer o a tus hijos tan fielmente. También estarás mas sensible a las necesidades de los que te rodean.