SALMOS 65:1-5 - Compara todas las versiones
SALMOS 65:1-5NVI(Nueva Versión Internacional - Español)
A ti, oh Dios, en Sion, te espera la alabanza, y a ti se te deben cumplir las promesas. Tú escuchas la oración, a ti acude todo mortal. Cuando nuestras iniquidades y nuestros delitos nos abrumaban, tú los perdonaste. ¡Dichoso aquel a quien tú escoges, al que atraes a ti para que viva en tus atrios! Saciémonos de los bienes de tu casa, de los dones de tu santo templo. Tú, oh Dios y Salvador nuestro, nos respondes con asombrosas obras de justicia; tú eres la esperanza de los confines de la tierra y de los más lejanos mares.
SALMOS 65:1-5TLA(Traducción en Lenguaje Actual)
1 (2) Dios mío, que vives en el monte Sión, tú mereces nuestras alabanzas; mereces que te cumplamos las promesas que te hacemos. 2-3 (3-4) Tú escuchas nuestra oración. Estamos cansados de pecar, por eso acudimos a ti. Nuestros pecados nos dominan, pero tú nos perdonas. 4 (5) ¡Qué bendición reciben los que viven cerca de ti, los que viven en tu mismo templo! Quedamos satisfechos con el alimento que de ti recibimos. 5 (6) Nuestro Dios y salvador, tú nos respondes dándonos la victoria. Gente de pueblos lejanos pone en ti su confianza. Así hacen los que viven más allá del mar.
SALMOS 65:1-5RVC(Reina Valera Contemporánea)
A ti, Dios mío, debemos alabarte en Sión; a ti debemos cumplir nuestros votos, pues tú escuchas nuestras oraciones. A ti acude todo el género humano. Nuestras malas acciones nos dominan, pero tú perdonas nuestras rebeliones. ¡Cuán dichoso es aquel a quien tú escoges y lo llevas a vivir en tus atrios! Nosotros quedamos plenamente satisfechos con las bondades de tu casa, con las bendiciones de tu santo templo. Tú, Dios de nuestra salvación, nos respondes con grandes actos de justicia. En ti esperan los confines de la tierra y los mares más remotos.
SALMOS 65:1-5DHH94I(Biblia Dios Habla Hoy)
1 (2) Oh Dios de Sión, ¡tú eres digno de alabanza!, ¡tú mereces que te cumplan lo prometido, 2 (3) pues escuchas la oración! Todo el mundo viene a ti. 3 (4) Nuestras maldades nos dominan, pero tú perdonas nuestros pecados. 4 (5) Feliz el hombre a quien escoges y lo llevas a vivir cerca de ti, en las habitaciones de tu templo. ¡Que seamos colmados con lo mejor de tu casa, con la santidad de tu templo! 5 (6) Dios y Salvador nuestro, tú nos respondes con maravillosos actos de justicia; la tierra entera confía en ti, y también el mar lejano
SALMOS 65:1-5RVR1960(Biblia Reina Valera 1960)
Tuya es la alabanza en Sion, oh Dios, Y a ti se pagarán los votos. Tú oyes la oración; A ti vendrá toda carne. Las iniquidades prevalecen contra mí; Mas nuestras rebeliones tú las perdonarás. Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti, Para que habite en tus atrios; Seremos saciados del bien de tu casa, De tu santo templo. Con tremendas cosas nos responderás tú en justicia, Oh Dios de nuestra salvación, Esperanza de todos los términos de la tierra, Y de los más remotos confines del mar.
SALMOS 65:1-5LBLA(La Biblia de las Américas)
Silencio habrá delante de ti, y alabanza en Sión, oh Dios; y a ti se cumplirá el voto. ¡Oh tú, que escuchas la oración! Hasta ti viene todo hombre. Las iniquidades prevalecen contra mí; mas nuestras transgresiones tú las perdonas. Cuán bienaventurado es el que tú escoges, y acercas a ti, para que more en tus atrios. Seremos saciados con el bien de tu casa, tu santo templo. ¶Con grandes prodigios nos respondes en justicia, oh Dios de nuestra salvación, confianza de todos los términos de la tierra, y del más lejano mar
SALMOS 65:1-5NTV(Nueva Traducción Viviente)
Qué poderosa alabanza, oh Dios, te pertenece en Sion. Cumpliremos los votos que te hemos hecho porque tú respondes a nuestras oraciones. Todos nosotros tenemos que acudir a ti. Aunque nuestros pecados nos abruman, tú los perdonas todos. ¡Cuánta alegría para los que escoges y acercas a ti, aquellos que viven en tus santos atrios! ¡Qué festejos nos esperan dentro de tu santo templo! Fielmente respondes a nuestras oraciones con imponentes obras, oh Dios nuestro salvador. Eres la esperanza de todos los que habitan la tierra, incluso de los que navegan en mares distantes.