SALMOS 22:8-11 - Compara todas las versiones
SALMOS 22:8-11NVI(Nueva Versión Internacional - Español)
«Este confía en el SEÑOR, ¡pues que el SEÑOR lo ponga a salvo! Ya que en él se deleita, ¡que sea él quien lo libre!». Pero tú me sacaste del vientre materno; me hiciste reposar confiado en el regazo de mi madre. Fui puesto a tu cuidado desde antes de nacer; desde el vientre de mi madre mi Dios eres tú. No te alejes de mí, porque la angustia está cerca y no hay nadie que me ayude.
SALMOS 22:8-11TLA(Traducción en Lenguaje Actual)
8 (9) Hasta dicen: «Ya que este confió en Dios, ¡que venga Dios a salvarlo! Ya que Dios tanto lo quiere, ¡que venga él mismo a librarlo!» 9 (10) Pero digan lo que digan, fuiste tú quien me hizo nacer; fuiste tú quien me hizo descansar en los brazos de mi madre. 10 (11) Todavía no había nacido yo, cuando tú ya me cuidabas. Aún estaba yo dentro de mi madre, cuando tú ya eras mi Dios. 11 (12) ¡No me dejes solo! ¡Me encuentro muy angustiado, y nadie me brinda su ayuda!
SALMOS 22:8-11RVC(Reina Valera Contemporánea)
«Este puso su confianza en el Señor, ¡pues que el Señor lo salve! ¡Que venga el Señor a librarlo, ya que en él se complacía!» Pero eres tú quien me dio la vida, eres tú quien me infundió confianza desde que era un niño de pecho. Antes de nacer fui puesto a tu cuidado; aún estaba yo en el vientre de mi madre, y tú eras ya mi Dios. No te apartes de mí, que me cerca la angustia y nadie viene en mi ayuda.
SALMOS 22:8-11DHH94I(Biblia Dios Habla Hoy)
8 (9) y dicen: «Este confiaba en el Señor; pues que el Señor lo libre. Ya que tanto lo quiere, que lo salve.» 9 (10) Y así es: tú me hiciste nacer del vientre de mi madre; en su pecho me hiciste descansar. 10 (11) Desde antes que yo naciera, fui puesto bajo tu cuidado; desde el vientre de mi madre, mi Dios eres tú. 11 (12) No te alejes de mí, pues estoy al borde de la angustia y no tengo quien me ayude.
SALMOS 22:8-11RVR1960(Biblia Reina Valera 1960)
Se encomendó a Jehová; líbrele él; Sálvele, puesto que en él se complacía. Pero tú eres el que me sacó del vientre; El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre. Sobre ti fui echado desde antes de nacer; Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios. No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; Porque no hay quien ayude.
SALMOS 22:8-11LBLA(La Biblia de las Américas)
Que se encomiende al SEÑOR; que Él lo libre, que Él lo rescate, puesto que en Él se deleita. ¶Porque tú me sacaste del seno materno; me hiciste confiar desde los pechos de mi madre. A ti fui entregado desde mi nacimiento; desde el vientre de mi madre tú eres mi Dios. ¶No estés lejos de mí, porque la angustia está cerca, pues no hay quien ayude.
SALMOS 22:8-11NTV(Nueva Traducción Viviente)
«¿Este es el que confía en el SEÑOR? Entonces ¡que el SEÑOR lo salve! Si el SEÑOR lo ama tanto, ¡que el SEÑOR lo rescate!». Sin embargo, me sacaste a salvo del vientre de mi madre y, desde que ella me amamantaba, me hiciste confiar en ti. Me arrojaron en tus brazos al nacer; desde mi nacimiento, tú has sido mi Dios. No te quedes tan lejos de mí, porque se acercan dificultades, y nadie más puede ayudarme.