PROVERBIOS 31:1-4 - Compara todas las versiones
PROVERBIOS 31:1-4NVI(Nueva Versión Internacional - Español)
Los dichos del rey Lemuel. Mensaje mediante el cual su madre lo instruyó: «¿Qué pasa, hijo mío? ¿Qué pasa, hijo de mis entrañas? ¿Qué pasa, fruto de mis promesas? No gastes tu vigor en las mujeres ni tu fuerza en las que arruinan a los reyes. »No conviene que los reyes, Lemuel, no conviene que los reyes se den al vino ni que los gobernantes se entreguen a la cerveza
PROVERBIOS 31:1-4TLA(Traducción en Lenguaje Actual)
Con estas palabras el rey Lemuel fue educado por su madre. «Querido hijo mío, que naciste como respuesta de mis oraciones a Dios, ¿qué consejos podría darte? ¡No te vuelvas loco por las mujeres!, pues han llevado a la ruina a muchos reyes. »Querido Lemuel, no conviene que los reyes tomen bebidas alcohólicas, ni que se emborrachen.
PROVERBIOS 31:1-4RVC(Reina Valera Contemporánea)
Palabras proféticas del rey Lemuel, que su madre le enseñó. ¿Qué puedo decirte, hijo mío? ¿Qué puedo decirte, hijo de mis entrañas? ¿Qué puedo decirte, respuesta a mis oraciones? Que no entregues tu vigor a las mujeres, ni vayas por caminos que destruyen a los reyes. Lemuel, hijo mío, no está bien que los reyes beban vino, ni que los príncipes beban sidra
PROVERBIOS 31:1-4DHH94I(Biblia Dios Habla Hoy)
Dichos del rey Lemuel de Masá, con los cuales su madre le dio instrucción: Hijo mío, fruto de mis entrañas, respuesta de Dios a mis ruegos, ¿qué más te puedo decir? Que no gastes tu energía con mujeres, pues por ellas los reyes se pierden. Y no está bien, Lemuel, que reyes y gobernantes beban vino y bebidas fuertes
PROVERBIOS 31:1-4RVR1960(Biblia Reina Valera 1960)
Palabras del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre. ¿Qué, hijo mío? ¿y qué, hijo de mi vientre? ¿Y qué, hijo de mis deseos? No des a las mujeres tu fuerza, Ni tus caminos a lo que destruye a los reyes. No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, Ni de los príncipes la sidra
PROVERBIOS 31:1-4LBLA(La Biblia de las Américas)
Palabras del rey Lemuel, oráculo que le enseñó su madre. ¶¿Qué, hijo mío? ¿Qué, hijo de mis entrañas? ¿Qué, hijo de mis votos? No des tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes. No es para los reyes, oh Lemuel, no es para los reyes beber vino, ni para los gobernantes desear bebida fuerte
PROVERBIOS 31:1-4NTV(Nueva Traducción Viviente)
Los dichos del rey Lemuel contienen el siguiente mensaje, que le enseñó su madre. Oh hijo mío, oh hijo de mi vientre, oh hijo de mis votos, no desperdicies tu vigor con mujeres, esas que arruinan a los reyes. No es para los reyes, oh Lemuel, beber mucho vino. Los gobernantes no deberían ansiar bebidas alcohólicas.